“El otro día contamos las veces que se reía la gente en ‘Bits’ y son 545 en hora y veinte”

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Joan García, Carles Sans y Paco Mir le pondrán mañana y el sábado cuerpo y cara a un bit, que no es más que una excusa para pasar de un sketch a otro a la velocidad que hoy marcan las tecnologías y los usuarios. Tricicle regresan al Colón con un espectáculo al que le ponen la etiqueta de ser el “último de sentarse y sacar algo de cero”, en el que consigue el récord de carcajadas: “El otro día contamos las veces que se reía la gente y son 545 en hora y veinte”. 
“Bits” parte de lo intangible para tocar temas cotidianos en sketchs que se despachan en un supermercado, se inspiran en una avería o en una manifestación antisistema y donde los tres están más acelerados: “Siempre queremos hacer montajes más tranquilos, frenar un poquito, pero cada vez nos salen más complicados”, cuenta Paco Mir. 
El que se podrá ver mañana a las 20.30 horas y el sábado, en dos sesiones a las 18.00 y 20.30 horas, concentra más números que nunca en todos estos 35 años con un fin de fiesta que promete, según Mir, y un homenaje en medio a Les Luthiers, “que son amiguetes y maestros”. De ellos, asegura, cogen recortes porque “ves tantas cosas que sin querer tienes un montón de influencias y a veces incluso te copian por adelantado”. 
El artista explica que las ideas son la base de un océano donde todo está inventado y hay que recordarlo: “El mimo clásico de hacer paredes se convirtió en su momento en algo pesadísimo, todo el mundo huía del mimo blanco, pero hace tiempo que no se ve”. En su caso, el gesto está por encima del lenguaje, que utilizan solo para emitir alguna onomatopeya en un momento dado: “En el espectáculo hablamos poquito”. Mientras, el trío ya prepara otro caldo, que es la suma de su trayectoria y que coincidirá en el tiempo con su 40 aniversario: “Tenemos mucho material y gente que nos conoce”. Los jóvenes que no se rieron de pequeños con ellos en la pequeña pantalla, “vienen recomendados a vernos”. Sin saber a  dónde van, Mir señala que salen asombrados. 
Al mismo tiempo que se convierte en bit en un lugar al que le encanta venir porque “somos aficionados al marisco”, Paco sigue sembrando creatividad por distintos palos para esperar a que algo florezca porque al final “es un pastel que hay que repartir”. 
Respecto al humor actual, reconoce que los hay que se han ido a lo fácil “donde no luchan con compañeros y escenografía” y el final se destila con un simple “buenas noches: “Fórmulas como ‘El Club de la Comedia’ han enrarecido el panorama”. Con una pausa en verano para que cada vértice del triángulo se recicle, los humoristas no renuncian a volver a la tele “donde el tiempo lo es todo”. Aunque su arte pide paciencia, entre risas, propone pilotar una campaña en change.org para volver a robar sonrisas después del telediario. 

“El otro día contamos las veces que se reía la gente en ‘Bits’ y son 545 en hora y veinte”