Sudando la camiseta para conseguir una de estreno

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DÍA DEL DEPORTE EN LA CALLE  UNA FIESTA EN LOS CANTONES

El Día del Deporte en la Calle cumplió ayer 24 años en una edición con sus particularidades: por primera vez en los últimos años no apareció el alcalde, ni el que está en funciones ni el que está “en capilla”. Se dejó notar la crisis, sobre todo en el tamaño de los hinchables o en la ausencia del simulador de la Policía Local. También fue novedad la presencia de los indignados, que no interfirieron en las actividades. El premio: una camiseta.

reportaje de r.l.

La mañana invitaba al deporte. Temperaturas más bien fresquitas, cielo encapotado y ausencia de lluvias.

Era una mañana de domingo de chándal. Y el Día del Deporte en la Calle era, además de una oportunidad, un viejo conocido de los coruñeses que saben ya lo que les espera. No hay demasiado espacio para las sorpresas.
Más que sorpresas, ausencias. Y es que los tiempos revueltos que vive la sociedad también se reflejan en una actividad de estas características, sobre todo si se celebra en los Cantones. Entre los ponis, el futbolín humano y el circuito de patinaje, un reclamo que estaba fuera de programa. En el campamento de los indignados no había sitio para el deporte, y sí para un rudimentario café bar de dos termos y un bote de colacao. El taller de indignación tenía, justo es decirlo, más bien poca actividad.
Pero ocupaba su espacio, el mismo que en otras ocasiones era destinado al rocódromo hinchable gigante que se había convertido en un icono de la jornada deportiva. Y que ayer no estaba. La crisis, la misma que ha indignado a los acampados, también se dejó notar. No estaba el rocódromo. Tampoco el set que suele montar el 092 con su simulador de conducción, o las actividades náuticas y playeras que en los últimos años habían extendido sus tentáculos hasta el otro lado de la bahía.

Camisetas para todos > Los refrescos eran a granel y de lo que no faltó fueron camisetas. Había que sudar para conseguirlas, pero al final pocos niños se fueron sin una. Porque el éxito se mide en niños. Y los había en cantidad generosa.
Había niños en la zona de esgrima –incluso en su sección adaptada para deportistas con movilidad reducida–, había niños incrustados en el futbolín humano, había niños jugando al hockey, al bádminton, al voley y al baloncesto.
Pero como siempre, había actividades que llamaban más la atención, quizá por exóticas, quizá por poco conocidas. La curiosidad llevó a muchos a juguetear con las palomas de la colombofilia instaladas ante la puerta del BAnco Pastor.
También tuvo mucho éxito el recinto dedicado a la caza, donde una jauría de perrillos demostraban como fijan y siguen la pieza, aunque esta sea un trozo de plástico colgado de una caña de bambú.
El Ideal Gallego-2011-06-06-005-60d4cbc2La Hípica triunfo. Dos caballos dieron vueltas toda la mañana en la entrada de la rúa Nueva con todo aquel que se atrevía a subirse en sus lomos. Pero la Sociedad también montó un pequeño stand de tiro con arco en el que algunos se llevaban como obsequio una flecha, además de la experiencia de emular a Robin Hood.
Había un hueco para el golf, para golpear la bola sin miedo con una enorme red que impedía que fuese a parar al mar.
Había también ruido y olor a gasolina. En el circuito de scooters, con los pequeños embutidos en sus cascos y los ojos como platos. Al lado, un slalom de patinaje y una peque un poco desconsolada porque no había llevado calcetines, y sin calcetines no hay patines.
Y mucho movimiento junto al palco de la música, con los de Protección Civil y su muñeco siempre dispuesto a ser reanimado como vecinos. Allí, en el corazón de la jornada, se sortearon bicicletas, material deportivo y otros regalos.
Allí también las exhibiciones. Gimnasia rítmica, artes marciales, arobic...

Sin problemas > Pese a que el tráfico estuvo cortado más de doce horas y a que el día no acompañaba demasiado a quienes El Ideal Gallego-2011-06-06-005-60d48b2esuelen salir de la ciudad, las actividades no provocaron excesivos problemas de tráfico. Alguna que otra retención en los semáforos de Álferez Provisional, y poco más.
Una jornada que deja en el aire el desafío de que el año que viene, y por la bodas de plata, la fiesta será más vistosa.

Sudando la camiseta para conseguir una de estreno