Los técnicos estudian el desguace de la gabarra en la misma playa de Camariñas donde encalló

Los especialistas temen que la embarcación encallada no resista el fuerte oleaje de la zona archivo ec

El desguace podría ser la opción de la gabarra “Prima” embarrancada en las costas de Camariñas. Desde la Capitanía Marítima se le requirió a la empresa armadora un plan para retirar el casco y un aval financiero. Ayer ya trabajaban varias máquinas creando un canal en tierra en previsión a los trabajos de retirada en piezas del casco, que corre peligro de partir en dos.
La gabarra se incrustó en la piedra llamada A Rubia, en la zona de O Pao, en el camino al Cementerio de los Ingleses.
El mar y el viento baten con fuerza en su casco, pero según algunos expertos no hay todavía riesgo de que se parta en dos, al estar firmemente asentada en el peligroso bajo.
En esta zona ya naufragaron dos diques, uno yugoslavo y otro francés, en los años setenta en causas parecidas. Protección Civil de Camariñas tuvo que trabajar a destajo para evitar que los curiosos se acercaran a zonas peligrosas, por el estado del mar, que también trae a tierra algunos elementos del barco. Cientos de curiosos se acercan al lugar a sacar fotos o por ver el naufragio, uno de los 64 de este tramo.
La gabarra, de 105 metros de eslora y en lastre, derivó rápidamente hacia la costa encallando en esta costa. Los técnicos de Salvamento Marítimo de la base estratégica de Fene acudieron al lugar de la varada e inspeccionaron el estado de la gabarra.
La gabarra no ofrece peligro de contaminación, pero existen serias dudas si su casco resistirá el embate del fuerte temporal marítimo que está azotando la costa gallega.

resistencia
Sin embargo, por el momento y hasta que este amaine algo, nada se puede hacer por retirar la gabarra de su lugar de varada.
Según Salvamento Marítimo, en cuanto mejoren las condiciones se evaluará la resistencia estructural de la gabarra y se estudiará una solución.
El problema del siniestro según expertos consultados es frecuente en este y en otros mares, al tratarse del caso típico de un remolque en especiales circunstancias. Por una parte, el remolcador holandés que trasladaba la gabarra era uno de los denominados candray, usados para el tráfico interior portuario, de poca potencia y tonelaje.  
Desde distintas instancias se advierte del trabajo de muchos de estos remolcadores que deberían ser objeto de chatarreros.

Los técnicos estudian el desguace de la gabarra en la misma playa de Camariñas donde encalló

Te puede interesar