El dueño de Avialsa atribuye a la venganza de su exgerente la operación realizada en Valencia

GRA038. VALENCIA, 30/05/2015.- El empresario Vicente Huerta (i), a su llegada esta mañana a los juzgados de Sagunto (Valencia) donde presta declaración sobre la operación contra posibles adjudicaciones irregulares durante la etapa com
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El empresario Vicente Huerta, uno de los diez detenidos en la operación contra la corrupción en Valencia –entre ellos el hasta ahora delegado del Gobierno, Serafín Castellano–, atribuyó el caso a una venganza del exgerente de su empresa, Avialsa, al que denunció en 2013 por estafa y apropiación indebida.
“Es una venganza, sin duda, lo explicaremos debidamente, como toca. Lo explicaremos la próxima semana con todo detalle en nuestras instalaciones”, afirmó el propietario de Avialsa, tras declarar en los juzgados de Sagunto.
La defensa del empresario ha situado al exdelegado del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Serafín Castellano, como “cabeza de turco” de una guerra interna en el seno de esta empresa, dedicada a los medios aéreos para la extinción de incendios.
Huerta, visiblemente fatigado tras haber participado en registros hasta las cinco de la madrugada y haber pasado la noche en dependencias policiales, ha sido el único de los detenidos en esta operación que ha respondido a las preguntas la juez y el fiscal anticorrupción Vicente Torres, que investigan un supuesta trama de adjudicaciones irregulares durante la etapa de Serafín Castellano como conseller de Gobernación.
El resto de detenidos, incluidos los otros dos que declararon ayer y los siete que lo hicieron el viernes, entre ellos el propio Castellano, se negaron a contestar, ya que la juez ha declarado secreto el sumario y sus abogados todavía no han tenido acceso al contenido de la causa.
A la salida del juzgado, Huerta aseguró que todo es una venganza del exgerente de Avialsa Fernando Alandí, contra el que se querelló por estafa y apropiación indebida a mediados de 2013 y al que un juzgado de Sagunto (el número 2) ha impuesto una fianza de 500.000 euros.
Según explicó su representante legal, “Serafín Castellano es el cabeza de turco que ha usado Alandí para presionar a Avialsa, pero no hemos querido ceder nunca al chantaje y aquí estamos. Él (exgerente) acabará siendo el único imputado por unas diligencias que él mismo ha abierto por unos hechos que él solo conocía. Los regalos se los inventó”. Huerta acusa a Alandí de apropiarse de fondos de la empresa para reformar una vivienda, abonar viajes de ocio o comprar una parcela.

El dueño de Avialsa atribuye a la venganza de su exgerente la operación realizada en Valencia