Os Mallos, A Falperra y La Sagrada Familia reciben el 36% del apoyo que Cáritas presta en parroquias

los voluntarios de la divina pastora son los que atendieron a un mayor número de personas patricia g. fraga
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Pocos se salvan ya de los efectos de la crisis a nivel familiar, pero la mayor o menor afección sigue yendo por zonas. La memoria de Cáritas relativa a 2012 muestra que los grandes perjudicados por la recesión económica son, a tenor de las personas atendidas en las distintas sedes parroquiales, son los barrios de Os Mallos, A Falperra y La Sagrada Familia, pues son aquellos a las que más necesitados acuden a pedir ayuda. A nivel general, las 14.000 personas atendidas a lo largo del pasado año por los voluntarios de 36 parroquias solicitaron, sobre todo, ayudas para el pago del alquiler o bolsas de alimentos para poder subsistir.
El 36% de las personas que acudieron a la institución benéfica el año pasado fueron vecinos de las sedes parroquiales de La Divina Pastora (2.134 personas), San Luis Gonzaga (1.900 personas) y San Rosendo (1.028). Son, junto con algunas zonas puntuales del Agra del Orzán, las que se han mostrado como las más dañadas por la situación actual. “Hay zonas mucho más castigadas que otras”, confirman desde la secretaría de Cáritas Interparroquial, donde se centralizan todos los datos.
Así, en la memoria recién publicada muestran que es el arciprestazgo de Cuatro Caminos –al que pertenecen las tres parroquias con una mayor atención inicial, además de otras tres–, se impone con mucho sobre Monelos, Faro (correspondiente a la zona de Monte Alto y el centro de la ciudad) y Riazor. “Una de las parroquias es en Os Mallos y otra en La Sagrada Familia y son zonas en las que tradicionalmente hubo mucha población inmigrante”, comentan, si bien se va equiparando el número de usuarios de nacionalidad española.

población de más edad
En el caso de la Divina Pastora, pese a ubicarse en una zona asentada como es Federico Tapia, la atención también contempla a los vecinos de A Falperra, un entorno que tampoco pasa por su mejor momento. En este caso, desde la entidad benéfica señalan a las personas mayores como aquellas que acuden a los voluntarios para solicitar algún tipo de colaboración en su día a día. Lo más demandado, según reconocen desde la secretaría, son las ayudas al alquiler de personas que cada vez tienen más difícil afrontar ese tipo de pagos. Otras demandas crecientes son aquellas relativas a los gastos de farmacia, sobre todo, “desde la entrada en vigor del copago” y la medida que ha limitado el acceso de los inmigrantes a la sanidad pública.
Pese a esa creciente demanda de atención, los resultados económicos de Cáritas no son demasiado negativos, pues se remató el ejercio con un déficit de poco más de 7.000 euros. Mientras el apartado de gastos se situó en los 2.456.261 euros, los ingresos no quedaron demasiado alejados y fueron 2.449.125 euros. n

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