El Día das Artes Galegas 2017 estará dedicado a la pintora Maruxa Mallo

Un hombre contempla uno de los cuadros de Maruxa Mallo en el Museo Reina Sofía Víctor Lerena
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La pintora surrealista nacida en viveiro, Maruxa Mallo será la protagonista de la segunda edición del Día das Artes Galgas, tomando el relevo del rianxeiro Alfonso Daniel Manuel Rodríguez Castelao, quien fue homenajeado este año.
La decisión de elegir a Maruxa Mallo fue apoyada ayer por la mayoría del plenario de la Real Academia Galega de Belas Artes, reunido en A Coruña.
No obstante, sobre la mesa había varias propuestas: los pintores Carlos Maside (propuesto por la Asociación de Amigos Carlos Maside), Laxeiro (propuesto por la Fundación Laxeiro), Maruxa Mallo (propuesto por la Galería 30), el escultor Antón Faíle y los músicos Pascual Veiga, compositor de la partitura del Himno Gallego (propuesto por la Real Academia Gallega) y Jesús Val i Gay (propuesto por el Consello da Cultura Galega).
Es el segundo año que una artista gallego recibe esta distinción, ya que la decisión de homenajear a un personaje destacado del campo de las artes en este día nació en 2016.
Maruxa Mallo fue ante todo una mujer libre, algo inusual en sus contemporáneas. Nació en 1902 el seno de una familia acomodada del municipio de Viveiro, Lugo, y su nombre real era Ana María Gómez González.
Debido al trabajo de su padre, funcionario del cuerpo de aduanas, desde niña se vio obligada a viajar y cambiar de residencia.
Aprovechando uno de los traslados de su familia, destinada esta vez a Madrid Maruxa Mallo, que por aquella época tenía 20 años, se matriculó en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, donde mantuvo contacto con artistas de la talla de Salvador Dalí, Federico García Lorca, Margarita Manso, Luis Buñuel, María Zambrano y Rafael Alberti. En esta etapa trabajó para numerosas publicaciones literarias y realizó varias exposiciones y portadas para libros.
Desde Madrid, Maruxa dio el salto europeo, trasladándose a París en 1932, gracias a la ayuda económica de una bolsa de la Xunta de Ampliación de Estudos. Es en la capital francesa, donde se adentra en la corriente del surrealismo.
Conoció a Max Ernst, René Magritte, Joan Miró, Giorgio de Chirico, entre otros. La cultura parisina ejerció una enorme influencia en su pintura que cambió radicalmente, sumergiéndose por completo en el surrealismo.
Maruxa Mallo está considerada a nivel estatal como una artista de la generación de 1927, y debido a su declarado compromiso con la II República se vio obligada a exiliarse para huir de la contienda.
El golpe de Estado de 1936 le sorprendió en Galicia y tuvo que refugiarse en la casa de un familiar, donde estuvo escondida durante varios meses. El 1037 Mallo consiguió escapar a Portugal y desde allí viajó a América. Pasó los años de guerra y postguerra entre Argentina y Estados Unidos, donde mantuvo viva su inquietud cultural y artística, trabajando para destacadas revistas, donde obtuvo un rápido reconocimiento social.
No regresó a España hasta 1961, cuando se instaló de nuevo en Madrid y casi como un símbolo vuelve a dibujar en la portada de la Revista de Occidente.
Sin embargo tendrá que esperar hasta la década de los 80 para recibir distinciones a su obra en España.
El Ministerio de Cultura en 1982 le otorgó la Medalla de Oro al mérito en las Bellas Artes y en 1990 recibió la Medalla de Oro de la Comunidad de Madrid y un año después la de Galicia. Finalmente muere en 1995.

El Día das Artes Galegas 2017 estará dedicado a la pintora Maruxa Mallo