Albada aplicará desde enero nuevas cláusulas económicas a la recogida

01 septiembre 2019 A Coruña.- Los vecinos de Nostián están cansados de sentirse "aislados" en comparación con otros barrios

El 1 de enero no estará adjudicado ni licitado el nuevo contrato de la planta de tratamiento de residuos de Nostián, aunque la junta de gobierno local acordó el 19 de octubre del pasado año –en el anterior mandato municipal– dicha fecha para la finalización efectiva de la concesión de este contrato a la UTE Albada. Esto provocará cambios en el coste del servicio, ya que la renuncia de la empresa hace once meses llevará a que a partir del día 1 preste el servicio –fuera de concesión– con diferentes cláusulas económicas.

El Gobierno actual manifestó a mediados de este mes que cuando llegaron a María Pita en junio el nuevo pliego de condiciones estaba “muy verde”, ya que los trámites iniciados por sus predecesores eran insuficientes para afrontar una licitación con garantías y que aportase mejoras considerables a la planta. Sin embargo, según documentos a los que ha podido tener acceso este diario, la prórroga no se podrá llevar a cabo manteniendo el servicio en las mismas condiciones que lo hizo la empresa durante los 20 años del contrato debido a que Albada comunicó con suficiente antelación su intención de extinguir el 1 de enero de 2020 “toda relación existente entre las partes”.

La empresa comunicó su intención con casi un año de antelación, cuando el pliego fija solo seis meses

La UTE indicó por registro el 8 de febrero esta decisión, atendiendo al artículo sobre duración del contrato del pliego de condiciones, que indica que este se entenderá prorrogado por períodos de un año, con un máximo de 5 años, si ninguna de las partes comunica con seis meses de antelación a la finalización del periodo de vigencia o sus prórrogas, su voluntad de darlo por terminado”.

Así, la UTE avisó casi con un año de antelación de su intención de cesar el contrato para que el Ayuntamiento pudiese iniciar y completar los trámites necesarios para adjudicar uno nuevo o bien hacerse cargo de la gestión directa del servicio subrogando a los trabajadores. A este respecto, el pliego de condiciones también indica que, una vez finalizada la concesión, el contratista queda obligado a continuar prestando el servicio hasta que, realizado un nuevo concurso, el adjudicatario se haga cargo de la gestión o se produzca la gestión directa municipal. Pero todavía no salió a licitación el nuevo contrato ni se le espera de momento.

El 13 de febrero de este año, cinco días después de que Albada hiciese oficial su intención de finalizar el contrato a principios del próximo, el Ayuntamiento le comunicó a la empresa que asumía su voluntad de “non prorrogar o actual contrato e comunícaselles que este Concello está realizando os trámites necesarios para licitar canto antes un novo”, tal y como figura el documento rubricado por la concejalía de Medio Ambiente, que dirigía María García. Con todo, el Gobierno local de entonces le recuerda su obligación de continuar con la prestación del servicio hasta que una nueva empresa se haga cargo de la gestión de residuos en la planta de Nostián.

 

Nuevo aviso

A este respecto, Albada volvió a ponerse en contacto con el Ayuntamiento el pasado 23 de mayo –tres días antes de las elecciones municipales– para reprocharle que, “transcurridos más de siete meses desde la fecha en la que el Concello concluyó cuál habría de ser la fecha de terminación efectiva del contrato, aún no consta la realización de actuación administrativa a tal finalidad”, por lo que criticó que la “inactividad administrativa” del anterior mandato produciría “perjuicios económicos a la UTE que la misma no tiene obligación de soportar”.

La compañía critica la inactividad del anterior Gobierno local, que producirá “perjuicios económicos”

Asumiendo así que, a día 1 de enero, será obligatorio que Albada continúe con la prestación del servicio a pesar de que la UTE comunicó con la suficiente antelación su negativa, la empresa encargó un informe pericial para determinar las condiciones económicas en las que tendrán que continuar su actuación; es decir, que Albada fijará cuánto recogerá y cuánto cobrará por ello. Así, la empresa pretende que se preserve su “indemnidad plena” durante el tiempo que dure la mal llamada prórroga.

Dificultades

Esta cuestión supone un capítulo más en el asunto Nostián, una cuestión que ya enturbió hace unos días la relación del PSOE y la Marea ante el cruce de acusaciones entre ambos.

Mientras el Gobierno local asegura verse abocado a continuar con el actual contrato –su intención no es agotar los cinco años previstos– apelando a que los pliegos “tendrían que estar ya preparados, terminados o muy avanzados”, desde Marea Altántica defienden que los socialistas pueden revisar, corregir y modificar pero no decir que no hay documentación, indicando que esta la dejaron hecha a falta de “una semana ou 15 días”.

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