La presentación de tres recursos no frenará el nuevo contrato de basura

El nuevo contrato de recogida de basura empezará a funcionar en los próximos meses e incluye nuevos contenedores | quintana
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El recién adjudicado contrato de recogida de basura se enfrenta a tres nuevos recursos presentados por empresas participantes en el proceso de licitación, aunque en el Gobierno local tienen confianza en que no van a afectar a la puesta en marcha de la renovación de este servicio.

Dos de ellas, Copasa y Valoriza, recurrieron ante el Tribunal Administrativo de Contratación de Galicia (Tacgal), mientras que FCC Medio Ambiente-Ingeser Atlántica optó por la vía contencioso-administrativa después de que fuese la primera adjudicataria pero se anulase esa decisión.

El Ayuntamiento cuenta con que la resolución de los dos primeros recursos se produzca a lo largo de este mes. Estas reclamaciones paralizan momentáneamente la adjudicación del contrato, aunque en María Pita entienden que no va a provocar retrasos significativos. Mientras, la tercera no influye en la adjudicación a la espera de una resolución judicial.

Después de un proceso de licitación repleto de dudas, recursos y dos adjudicaciones, el Gobierno local confía en que la hoja de ruta seguida hasta el segundo otorgamiento es la más apropiada y reúne todos los requisitos legales ya que se hizo de la mano de la asesoría jurídica municipal para evitar que se pueda tumbar.

 

Contratiempos

Copasa había obtenido la segunda mayor puntuación durante el proceso, pero finalmente no resultó la adjudicataria en la segunda ocasión ya que Cespa, tercera en el cómputo, presentó un recurso que fue estimado parcialmente ante el Tacgal.

El problema residía en torno a los camiones que proponía para realizar la recogida de basura en la zona de mayor concentración hostelera. El Ayuntamiento encargó dos informes, uno a la Concejalía de Medio Ambiente y otro al Consorcio As Mariñas, y en ambos se concluyó que la propuesta de Copasa en este punto no era adecuada porque no se ajustaba a las dimensiones máximas establecidas en el contrato.

La segunda adjudicación se firmó hace un mes  y tras la asistencia de la asesoría jurídica municipal

Así, la adjudicación que se firmó hace casi un mes recayó en Cespa, que obtuvo la tercera mayor puntuación y sobre quien no pesaba ningún recurso.

Antes de que se formalizase esa segunda adjudicación del contrato de recogida de basura también se acordó la exclusión de Valoriza, cuarta en lo que a puntuación se refiere durante el proceso de licitación.

El problema en este caso consistía en que Valoriza incluyó en su oferta económica dos cantidades diferentes, un aspecto que no fue detectado durante el primer estudio de las ofertas en el pasado mandato. Ante este error, el Ayuntamiento tuvo que excluir a esta empresa, que ahora sigue el mismo camino que Copasa con un recurso ante el Tacgal.

El tercer recurso es el que presentó la unión de empresas formada por FCC Medio Ambiente-Ingeser Atlántica, que obtuvo la mayor puntuación durante el procedimiento y llegó a ser adjudicataria en un primer momento, pero la estimación por el Tacgal del recurso presentado por Copasa acabó con la anulación de esta decisión y su exclusión.

En el caso de FCC-Ingeser Atlántica el problema residía en la parcela que había ofrecido para albergar el parque de maquinaria necesario y que por asuntos urbanísticos no se podía destinar a un uso continuado.

A pesar de que esto ya se destacó durante el estudio de la propuesta y de la documentación aportada, el anterior grupo de gobierno permitió que esta unión temporal de empresas continuase en el proceso llegando a resultar adjudicataria.

Ahora, FCC Medio Ambiente-Ingeser Atlántica ha ido más allá en sus intentos por obtener la razón y ha presentado un recurso ante la jurisdicción contencioso-administrativa, que en este caso no supone una paralización de la adjudicación del contrato de basuras a Cespa.

 

Más de año y medio

El anterior contrato de recogida de basura había finalizado en enero 2017 y desde entonces se continuaba prestando por ser un servicio básico.

El proceso de licitación se abrió un año y medio después, en julio de 2018 y tras una amplia labor previa de preparación de los pliegos precisos.

Durante el más de año y medio que transcurrió entre el inicio de la licitación y la segunda adjudicación el proceso sufrió varias rectificaciones, incluida una de los pliegos, el Ayuntamiento tuvo que realizar trece aclaraciones ante las dudas que presentaban algunos aspectos a licitadores y las ya mencionadas dos adjudicaciones.

La presentación de tres recursos no frenará el nuevo contrato de basura