Un cero a la izquierda

Las jugadoras del Levante celebran uno de los goles anotados ayer ante la decepción de las futbolistas del Deportivo | laliga
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Vaya por delante que el Levante tiene pinta de ser uno de los mejores equipos de la liga, pero el Deportivo, por ahora, es el peor. Se presentaba difícil sumar a domicilio, pero el conjunto blanquiazul no estuvo ni cerca y, lo que es peor, la imagen volvió a ser muy mejorable. Cero puntos en las siete primeras jornadas y el próximo rival será el Atlético de Madrid.

Manu Sánchez sorprendió por enésima vez con su planteamiento táctico. Hasta ayer, todas las modificaciones de dibujo implicaban a las centrocampistas y a las delanteras (1-4-2-3-1, 1-4-4-2 en rombo, 1-4-3-3, 1-4-2-2), pero ante el Levante la novedad estuvo en la línea defensiva. Por primera vez en la temporada, el Depor jugó con tres centrales y carrileras. El 1-5-3-2 estuvo formado también por un doble pivote (Alba Merino y Arbeláez) y Gaby en la mediapunta.

Regresó Cris tras cuatro partidos ausente por lesión y no estuvo bien. Tampoco Patri López en la izquierda, sobre todo por su fragilidad defensiva. De las tres centrales, la peor fue Bedoya, que jugó en el lado derecho y sigue sin estar en forma. En el medio también hubo una jugadora que apenas aportó: Arbeláez. Y de las delanteras, Michelle pierde las ventajas que consigue por su físico con acciones técnicas muy pobres.

El Levante, armado en un 1-4-4-2 simple pero efectivo, adelantando y retrasando el bloque en función del momento del partido, se encontró con el primer regalo del Depor en el minuto 2. Centro de Eva Navarro desde la derecha ante las facilidades que le dio Patri López, despeje horrible de Bermúdez con el puño e inexplicable defensa del uno contra uno de Cris, orientada de la peor manera posible y permitiendo que una diestra, Carol, rematase cómoda con la derecha dentro del área. La portero del Depor ni se movió (1-0).

Ni diez minutos de juego tuvieron que pasar para que el Levante encarrilase el encuentro. Con el Depor defendiendo en zona intermedia, Irene (8 del Levante), la mejor del partido, metió un pase al desmarque de Eva Navarro, que había cortado hacia dentro, entre Ainoa y Blanco. Esta última desvió la pelota con la espuela, con tan mala suerte que le cayó a Andonova. La punta macedonia aprovechó la pasividad defensiva de Bedoya para firmar un golazo de vaselina ante la salida de Bermúdez.

Superada la media hora, el choque quedó sentenciado. Una vez más, ataque con centro desde la derecha del Levante. Irene hizo magia con un giro, rompió la cadera a una rival, dio un pase al espacio espectacular y, ante la falta de contundencia defensiva del Deportivo, terminó ella misma la jugada con un toque de interior. 3-0.

En ciertas fases del partido, el Depor tuvo tanta posesión como el Levante, que lo permitió defendiendo en repliegue con la intención de hacer daño a la contra. Ni siquiera en esos momentos de más control con pelota –en el tramo final de la primera mitad y en el comienzo del segundo tiempo–, con una posible relajación del Levante, el cuadro visitante dio señales de poder hacer año. Quizá para tratar de dar la vuelta al marcador (3-0) ya no tenía mucho sentido mantener a las cinco defensas, pero dejar a las delanteras del Levante en situaciones de uno contra uno o dos contra dos con las centrales del Deportivo podría no ser la mejor solución para evitar una goleada.

 

¿Por qué cinco atrás?

Normalmente, se apuesta por líneas de cinco atrás para defender mejor los centros laterales –con tres centrales es más fácil que con dos–, para evitar pases interiores entre las piezas de la línea –defienden más espacios a lo ancho– y, en caso de que el rival juegue con dos puntas, para tener superioridad numérica respecto a las delanteras rivales.

Al Depor no le funcionó. El 1-0 se originó tras un centro lateral, lo mismo que el inicio del 3-0. El cuarto, más de lo mismo. Centro desde la izquierda del ataque del Levante, posicionamiento y actitud defensiva horrible de Patri López, pero balón a córner. El saque de esquina fue ejecutado al segundo palo. La pelota llegó al área pequeña, cerca de la línea de gol, y Patri volvió a estar permisiva. Cometti remató a placer ante una nueva acción de dudosa fiabilidad de Bermúdez, que minutos después cometió un penalti claro. Alba Redondo mandó la pelota a las nubes.

La Alba del Deportivo, Merino, dio la asistencia del gol del honor del Deportivo que marcó Ainoa de cabeza. Centro desde la esquina de la mediocentro y remate (4-1) de la central.

Un cero a la izquierda