El Carnaval Pequeño de la Ciudad Vieja pone fin a las fiestas al son de la música de las grandes comparsas

La concejala de Fiestas, Diana Cabanas, con las comparsas que participaron ayer en el Carnaval Pequeño | javier alborés
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El Carnaval ya ha llegado a su fin. Tras la masiva jornada del martes en la calle de la Torre y el tradicional entierro de la Sardina todavía presente, la ciudad se despidió de una de sus fiestas más representativas con la celebración del Carnaval Pequeño en la Ciudad Vieja. Los protagonistas, en esta ocasión, fueron los más pequeños.  

Con actividades desde por la mañana, el casco histórico de A Coruña fue el punto neurálgico del último día para disfrazarse. Comparsas, desfiles, música e hinchables pusieron color a los alrededores de la plaza de Azcárraga. Con el objetivo de que la parte histórica sea la que despida estas fiestas, la Asociación de Veciños e Empresarios da Cidade Vella (Avec), con el apoyo del Gobierno local, organizaron esta iniciativa, que logró atraer a público pese al mal tiempo que azotó ayer a la ciudad.

Además, también por la mañana, la fiesta llegaba al mercado de Elviña, donde también se despidió el tiempo de carnaval con charangas y filloas.

En la Ciudad Vieja, a las 12.00 horas los niños más madrugadores ya saltaban en los castillos hinchables y colchonetas montados en la plaza de la Constitución. También hubo espacio para la comida, con el reparto de filloas y orejas. Pero, fue a partir de las 13.00 y hasta las 17.00 cuando las comparsas llenaron las calles al son de canciones populares y el sonido de tambores y trompetas.

 

Baile y diversión

Así, los Kilomberos de Monte Alto, con su famoso traje azul, y la comparsa Monte Alto a 100, de rojo, recorrieron todo el casco histórico tocando sus temas populares y reproduciendo canciones para los más pequeños, como “La gallina Turuleca” o “Susanita tiene un ratón”. Los componentes de las comparsas se mostraban animados y con ganas de hacer vibrar a todos los reunidos en la calle. “Es una jornada para pasarlo bien y despedir nuestra fiesta preferida”, explicaban ayer desde la tradicional formación Monte Alto a 100.

A medida que la música sonaba, los vecinos de la zona se acercaron poco a poco y formaron un corro de baile y diversión. No faltó a la cita la concejala de Fiestas, Diana Cabanas, que, tal y como reconoció en ocasiones anteriores, es una amante del Carnaval. Allí se reunió con las comparsas y se animó a bailar con los integrantes de las mismas. A las 17.30, pese a la lluvia se celebró un concurso de disfraces infantiles. Hubo también lugar para los juegos y los talleres, como el de pintura. La de ayer fue una iniciativa que estuvo respaldada por los comercios de la zona. Como forma de revitalización e impulso de bares y tiendas de la Ciudad Vieja, muchos establecimientos contribuyeron repartiendo sobremesas típicas para los clientes, como las orejas y filloas.

Al atardecer, las actividades ya llegaron a su fin y se pudo dar por finalizado oficialmente el Carnaval en A Coruña, pero este año de forma diferente, con el último suspiro de la fiesta de la mano de los más pequeños.

El Carnaval Pequeño de la Ciudad Vieja pone fin a las fiestas al son de la música de las grandes comparsas