El Ayuntamiento pretende eliminar los contenedores de la zona de hostelería del centro en verano

Los contenedores ocupan gran parte de las estrechas calles del centro | patricia g. fraga
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El lunes de la semana pasada, la Concejalía de Medio Ambiente comenzó a instalar los nuevos contenedores de basura, pero los técnicos municipales preparan cambios más profundos para el año próximo. Entre ellos, eliminar todos los contenedores que se acumulan en la zona de hostelería del centro que abarca calles como La Franja, Olmos o Tabernas, entre otras. A partir del verano, los hosteleros tendrán dos horas al día para sacar la basura a la calle, que será puntualmente recogida, y luego volver a introducir en su local el pequeño contenedor que se les proporcionará a tal efecto.

El plan del área que dirige Esther Fontán se inspira en el sistema que rige actualmente en Oviedo. La capital asturiana es conocida por su compromiso con el Medio Ambiente y hace tiempo que ha adoptado este método para toda la ciudad, método que al Gobierno local le gustaría implantar en A Coruña, pero el contrato de contenerización (que el actual Gobierno de Inés Rey heredó del anterior, el de Xulio Ferreiro)  impide ir a Fontán más lejos de momento, así que solo las calles de la zona hostelera del centro tendrá que adaptarse a esta novedad.

El sistema es sencillo: a mediodía y a la noche (a unas horas que están por determinar, pero que estará marcada por la afluencia del público), los hosteleros tendrán que sacar a la calle los residuos que hasta ese momento lo guardaban en pequeños contenedores que se les facilitarán. Tras la recogida, los volverán a introducir en el local. De esta manera. se evita la permanencia en las calles de contenedores que no son “ni estéticos ni higiénicos” sobre todo en calle estrechas donde el espacio abunda.

A los vecinos

Un problema más complicado de solucionar lo suponen los domicilios que existen en esas calles, dado que no todo son negocios. Los técnicos municipales todavía debaten cuál será la mejor fórmula para solucionar ese problema. Afortunadamente, los edificios que se levantan en estas calles no son edificios muy altos, apenas tienen dos o tres pisos, así que los vecinos son pocos. Todo consiste en determinar cómo facilitarles la bajada de la basura y el acceso a algún recipiente. En caso de resultar inevitable instalar contenedores para los vecinos en la vía pública, nunca se situarían en las calles principales, sino en los callejones transversales, pero lo importante es que desaparecerán esas filas de tres o cuatro contenedores que los coruñeses están acostumbrados a ver ocupando espacio en algunas de sus calles más emblemáticas.

Pero todo eso queda en el futuro. En este momento están colocando los nuevos, tanto el orgánico como el inorgánico, de un tono gris con tapa marrón y no verde para el orgánico. También están esperando que llegue material para acolchar las abrazaderas  para que cuando los basureros descarguen la basura, no golpeen las barras produciendo esos ruidos que despiertan a los vecinos de su sueño.

El contrato de recogida impide cambiar la contenerización de los selectivos (papel, vidrio) de carga lateral a mayores, dificulta planear qué ubicación es la mejor de evitar que estén a lo largo de la calle, sino en agrupaciones que los técnicos de Medio Ambiente estudian para que hagan la recogida más fácil.  Por eso están aprovechando para renovar los soterrados y los molocs (redondos) renovarlos y darles una nueva cara con tapas y toda la estructura, mostrando la sencillez, la facilidad de acceso, la dureza y la resistencia al vandalismo..

El Ayuntamiento pretende eliminar los contenedores de la zona de hostelería del centro en verano