“Laure me recuerda el penalti de Gijón cuando me ve”

17 julio 2014 Entrenamiento del Depor en Abegondo
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De capitán del Sporting, el equipo de su vida, a soldado raso en el Deportivo. Son las vueltas que da la vida. Roberto Canella rezuma humildad y buen humor. Recuerda a otro ‘3’ de la historia blanquiazul, Joan Capdevila.

- ¿Qué tal llevas la adaptación a A Coruña?
- Muy bien. Es muy parecido a Gijón y estoy contento, aclimatándome bien. Desde que llegué, los compañeros me tratan muy bien también y estoy muy contento y feliz de estar aquí porque al final es una ciudad como Gijón y no cambia mucho la cosa.

- Sí, hay mar, temperatura, días de lluvia...
- Prácticamente es lo mismo. Sobre todo, los días de lluvia. Cuando llegué me dijeron que incluso llovía más que allí, así que todavía un poco peor. Es broma. Estoy contento.

-En tu WhatsApp tienes una foto familiar. ¿Tira mucho la familia?
- Sí, sí. Soy muy casero, muy de estar con la familia. Cuando Víctor (Fernández) nos da dos días libres siempre me acerco a casa, con la familia, que es lo que quiero. Soy un hombre de casa, de estar con los amigos y la familia. Los echo de menos siempre.

- Imagino que también a los del Sporting.
- Hombre, he tenido muy buena relación con muchos de los que están en el equipo como Pichu (Cuéllar), Lora, Iván Hernández o Nacho Cases. Coincidí muchos años con ellos y al final ya no son compañeros, sino amigos. Tantos años juntos, compartiendo vestuario y partidos que al final haces una amistad muy buena.

-S i te dicen ahora: venga, Roberto, traéte a uno de ellos, ¿A cuál elegirías?
- (Risas) No sé decirte. Le tengo mucho aprecio a muchos de ellos, pero sobre todo a ‘Lorita’, que llevo muchos años con él.

- Allí eras el capitán, ¿ha cambiado mucho tu papel en el vestuario del Depor?
- Cuando eres capitán, cambia un poco. Tienes que saber llevar bien al grupo, hacer prácticamente otro guion que cuando no eres capitán. Aquí, en el Depor, el vestuario poco cambia, es una pasada el que hay y los capitanes son muy buenos también.

-¿Es un peso que te quitas de encima?
-No, porque ser capitán en un club como el Sporting, mi equipo desde pequeño, siempre es un orgullo. Sabes que tienes que hacer más cosas de lo normal, estar tú por delante de los compañeros, pero no es un peso sino un orgullo.

- Las relaciones entre las aficiones de Depor y Sporting no han sido las mejores. ¿Tu llegada al Depor ayudará a suavizarlas?
- Pues no lo sé. Esas cosas, para mí, quedan en segundo plano. Yo he venido para ayudar. Mi fichaje por el Deportivo era muy bueno para todas las partes y por eso se hizo. Lo que pase fuera no es cosa en la que me tengo que meter, pero ojalá que mi fichaje por el Depor haya servido para que se calmen un poco las cosas.

- Cuando fichaste por el Depor, en las redes sociales había mensajes de aficionados del Sporting que, aunque no apreciaban al club coruñés manifestaban que lo iban a seguir por ti.
- La afición del Sporting siempre fue muy buena con la gente de casa, a mí me tienen bastante cariño y es muy bonito que vayas a un equipo al que no le tienen aprecio como bien dices y que te quieren seguir igual. Eso quiere decir que es una muy buena afición, como la del Depor, y que te siguen allí a dónde vayas.

- ¿Recuerdas aquel partido que fue prácticamente el germen de todo, en las últimas jornadas de la temporada 2011-12?
- Sí, sí, claro que me acuerdo. Yo no jugué, estaba en el banquillo porque salía de una lesión y lo viví con mucha intensidad, un partido de ida y vuelta, con muchas cosas y tuvo la mala suerte el Depor de que un par de jornadas después descendió.

- ¿Entiendes el cabreo del Depor aquel día?
- Entiendo el cabreo del Depor y el de cualquier equipo. Al final, cuando pierdes un partido, te cabreas.

- A Laure le pitaron un penalti por una mano cuando el balón le había dado en la espalda...
- Me lo recuerda cada vez que me ve. Sobre todo, los primeros días, que estaba un poco cabreado con el Sporting, pero que no iba a más, me lo decía en plan broma, pero sí que estaba dolido por aquel partido en el que le pitaron un penalti que no había sido. n

“Laure me recuerda el penalti de Gijón cuando me ve”