Los colegios se preparan para una vuelta con máximo control y llaman a la responsabilidad

Los centros educativos extremarán el control a la hora de desplazarse | patricia g. fraga
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Los centros educativos se preparan para la vuelta a las clases en septiembre en lo que será un “curso complicado”. Los equipos directivos trabajan en adaptar las medidas planteadas por la Consellería de Educación para que el riesgo de los alumnos y las familias sean mínimos. El presidente de los directores de centros públicos de la ciudad, Antonio Leonardo Pastor, director también del centro Curros Enríquez. “Tratamos de adecuar el protocolo marcado por Educación y Sanidade a cada centro, porque un protocolo único no se puede adaptar a todos los  colegios por igual”, explica.

El de este año será un curso en el que primará el control “máximo” del movimiento de los alumnos. Así, habrá limitaciones a la hora de ir al baño, de moverse por el centro y a la hora de disfrutar del recreo. “Si la Consellería establece que 25 alumnos se pueden relacionar en un aula, será que está valorado y que va a poder ser así”, reconoce.

Lo importante, según Pastor, es “tratar de que los grupos sean estables y que no se mezclen entre sí”, para lo que es necesario un “control exhaustivo” a la hora de desplazarse. “Habrá que cambiar los hábitos que tenemos en los centros, algo que para los niños va a ser un trabajo grande, ya que tendrán que concienciarse de que ciertos hábitos no van a poder tenerlos”, indica. Para ello, insta a la ayuda de las familias, además de los propios colegios. “Las familias también tienen que aportar, porque hasta ahora había veces que un niño tenía un poco de fiebre, le daban el apiretal y lo mandaban a clase. Eso no va a poder ocurrir más y hay que tener una alta concienciación”, expone.

Otro de los ámbitos que sufrirá modificaciones es el del comedor. “Como es lógico, no podrán estar todos los alumnos en un mismo comedor, por lo que se optará por la conciliación y tendrán que usarlo las familias  que lo necesiten para conciliar, al resto se le podrá dar un tupper para que coma en casa”, dice.

Los colegios se preparan para una vuelta con máximo control y llaman a la responsabilidad