La joven fallecida en Benicássim fue metida a la fuerza en el coche

Representantes de la Generalitat Valenciana y la Diputación, durante un acto de condena a la violencia de género, en 2016 | aec
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La Policía Nacional confirmó que la joven de 20 años que murió el sábado en Benicássim (Castellón) tras colisionar contra un surtidor de gasolina el vehículo en el que viajaba junto a su expareja, un joven de 29 también fallecido, fue introducida “a la fuerza” en el turismo siniestrado.
Este hecho refuerza la hipótesis de que el accidente pudiera ser un caso de violencia de género, según la línea de investigación iniciada por la policía. Fuentes de la investigación y del círculo cercano a la joven apuntan que ambos, residentes en Vila-real, habían sido pareja sentimental pero rompieron la relación en noviembre, y este mes de diciembre un familiar de la chica denunció que el joven la había intentado atropellar.
Tras esta denuncia el Juzgado de Violencia sobre la mujer de Vila-real impuso al presunto agresor la prohibición de acercarse a la mujer a menos de 200 metros y de comunicarse con ella por cualquier vía, señalaron las mismas fuentes. La joven contaba con medidas de protección por parte de una agente de la Policía Local de Vila-real, indicaron desde la Policía Nacional. El Juzgado de Instrucción número 1 de Castellón, en funciones de guardia, investiga ahora las circunstancias en las que murieron el 23 de diciembre estos dos jóvenes, ambos residentes en Vila-real, después de que su vehículo colisionara con el surtidor de una gasolinera en la Nacional 340 en Benicàssim.

Informes
El juzgado se encuentra a la espera de recibir y analizar los informes completos de Policía Nacional y Guardia Civil para determinar si se trata de un caso de violencia de género, informó el alto tribunal valenciano. La madre y la hermana de la joven pidieron “justicia” en el tanatorio donde velan el cuerpo de la joven y ratificaron que ésta había sido amenazada en varias ocasiones por su expareja. “Le dijo que mataría a su familia”, señaló su hermana.
Además, la colisión afectó a un repartidor de la gasolinera, que fue atendido por servicios médicos por una crisis de ansiedad y por impacto de cristales. Compañeras del almacén donde trabajaba la víctima indicaron que ésta les había confesado en más de una ocasión los “problemas” con su expareja y que tenía “miedo”. Ayer por la tarde se ofició el funeral en la iglesia de Vila-real. l

La joven fallecida en Benicássim fue metida a la fuerza en el coche