Blanco niega que el localismo sea el problema para gestionar con eficiencia los aeropuertos

Blanco saluda a una pulpeira en presencia de Besteiro en un acto que ambos realizaron en Láncara efe
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El que fuera ministro de Fomento, el socialista lucense José Blanco, reivindicó ayer la especialización para los tres aeropuertos de Galicia y rechazó que el localismo sea el problema para una eficiente gestión de Alvedro, Lavacolla y Peinador.
En su época, aseguró que se enfrentó con una “acción pasiva” por parte del gobierno de la Xunta, e incluso a un “boicot”, y, en una entrevista concedida ayer a la Radio Galega, recalcó que lo peor que puede pasarle a Galicia es que las tres terminales “compitan entre sí” en lugar de con sus adversarios.
Comentó el diputado del PSOE por Lugo que es “lamentable quedar de brazos cruzados” sin poner remedio a esta situación y criticó también lo “fácil” que es “llorar”.

Falsa galleguidad
Esa misma actitud la achacó a otro asunto, la venta de Novagalicia Banco, y en este sentido Blanco lamentó el “populismo barato” que no va a ninguna parte porque “la galleguidad” se perdió el día en que se hizo una fusión entre Caixa Galicia y Caixanova, que, en su opinión, “no tenía sentido”.
Ese fue un “desastre pivotado por el presidente de la Xunta”, Alberto Núñez Feijóo, recordó el ahora diputado por Lugo, quien además insistió en que la inestabilidad en el sistema financiero es “muy negativa”.
Preguntado por si ve algún un aspecto positivo del actual Gobierno autonómico, aseveró que de existir lo desconoce puesto que venden “promesas que se van desvaneciendo” y el panorama es “muy desesperante”, denunció el que fuera número dos del PSOE a nivel nacional.
En un plano personal, Blanco manifestó que a pesar de la oferta que ha recibido de una editorial no publicará sus memorias, porque si uno cuenta todo quiebra un principio, el de la colegialidad, y si no lo hace, lo que se escriba “no tiene interés”.
Del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero señaló que es “muy difícil” superar las políticas que se hicieron en esos años.

Blanco niega que el localismo sea el problema para gestionar con eficiencia los aeropuertos