La Policía filipina disparó “a matar” a Diego Bello, según la Comisión de Derechos Humanos

04 julio 2020 A Coruña.- Una marcha por el centro reclama que se reabra el caso de Diego Bello La marcha salió del Obelisco y terminó en Méndez Núñez
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La plataforma “Xustiza para Diego” pidió ayer al Gobierno de España “mayor implicación” en el caso de Diego Bello después de que la Comisión de Derechos Humanos en Filipinas indicase que la policía “disparó deliberadamente a matar” al coruñés abatido el 7 de enero.

Tras obtener esta resolución, esta agrupación, que reclama desde A Coruña que se depuren responsabilidades por lo que consideran un “asesinato”, exige de nuevo la actuación del Ejecutivo central. Para los amigos y familiares del coruñés, se trata de una “violación de los derechos humanos” de un ciudadano español por la Policía de Filipinas, país con el que España mantiene relaciones diplomáticas.

Más movilizaciones

Esta misma plataforma anunció más movilizaciones para condenar el asesinato de Diego Bello. “La falta de respuesta española podría generar inseguridad a los residentes españoles en el país asiático y cierta sensación de impunidad en las fuerzas del orden filipinas con respecto a los españoles residentes en el archipiélago”, aseguran. Por otra parte, el BNG de A Coruña pidió que se “intensifiquen las presiones políticas” para que no quede “impune” esta “execución extrajudicial”. Por ello, los nacionalistas registrarán iniciativas en el Congreso de los Diputados y en el Ayuntamiento de A Coruña para que “se faga xustiza” y “se xulgue os asasinos” de Diego Bello.

Estas reclamaciones llegan después de que la Comisión de Derechos Humanos de Filipinas emitiese un informe sobre la muerte a tiros del coruñés Diego Bello, en el que indica que la policía disparó “deliberadamente” y apunta a la “dudosa” credibilidad del argumento del cuerpo de seguridad sobre la legítima defensa. El texto determinó la existencia de una “violación de los derechos humanos” en el caso. l

La Policía filipina disparó “a matar” a Diego Bello, según la Comisión de Derechos Humanos