Cambio de nombres y fiesta nocturna para cumplir con la Ley de Memoria Histórica

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“Retirado para a debida restauración da memoria histórica”. Así reza un texto impreso en las placas de las nuevas calles –concretamente en el espacio reservado para recordar el nombre que tenían hasta el día de ayer– después de que el Ayuntamiento haya hecho efectiva la modificación en la nomenclatura de las mismas de cara a cumplir la ley.
A principios de esta misma semana, el concejal de Culturas, Deporte y Conocimiento, José Manuel Sande, ya anunció que ayer, viernes 22, los lugares afectados por los cambios ya amanecerían con sus nuevas denominaciones, como así fue. De este modo, los vecinos de estas calles deberán empezar a acostumbrarse y aprenderse cuál es su modificada dirección en el callejero coruñés.
Este no será el único gesto del Gobierno de Marea Atlántica a lo largo de este año, ya que como indicó el concejal hace algunos días, este cambio en las cuatro calles supondrá “o inicio do calendario da Memoria de 2016”.
Además, debido al espíritu  que a este tipo de actos –de recuperación de la memoria en el callejero de la ciudad– se le quiere imprimir, llevará aparejado un evento cultural, como el que tuvo lugar ayer en la sala Garufa Club.
Allí, organizado por el propio Consistorio, tuvo lugar el llamado Concerto pola Recuperación da Memoria Histórica, protagonizado por el grupo Os Tres Trebóns, acompañados de Peixe Gordo Picadiscos, y al que pudo asistir todo aquel que quisiera de manera gratuita.
La celebración del recital en la citada sala no fue tampoco algo casual, ya que esta está ubicada precisamente en una de las calles que ayer cambió de nombre, la del Comandante Barja, que desde hace 24 horas ha pasado a ser calle Riazor. Lo del concierto es algo que ha generado cierto malestar entre algunos sectores de la sociedad coruñesa ya que, aunque no se discute que se dé cumplimiento a la ley cambiando los nombres de las calles, consideran que no es necesario montar una fiesta para celebrarlo.
Aparte de la mencionada calle Riazor, también se ha cambiado la hasta ahora conocida como Teniente Coronel Teijeiro, que en su caso es ya calle de la Filantropía, así como la plaza del Castillo de Olite, que los vecinos deben acostumbrase a llamar Tornos. 
Para acabar, la calle del Sargento Provisional deja su lugar a la que ya está dedicada al pintor coruñés Alberto Datas Panero, quien falleció en 2007 y que, como recuerda el Gobierno local, está considerado como uno de los artistas gallegos más importantes de la segunda mitad del siglo XX.

Cambio de nombres y fiesta nocturna para cumplir con la Ley de Memoria Histórica