El mejor despertar posible

Romay (Fabril) conduce el balón ante la presión de Jacobo (Betanzos) quintana
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¿Qué mejor forma de despertar de la ‘pesadilla de las 4 derrotas’ que ganando al Fabril? El Betanzos se sacudió la mala racha de resultados de la últimas semanas con una victoria en la que demostró trabajo y oficio. Si el Compostela y el Racing pudieron comprobar en primera persona de lo que es capaz el equipo de José Manuel Pose, el filial del Deportivo no fue menos.

El buen arranque del conjunto local se tradujo en un gol tempranero. De pillo. De Felipe (del que nunca hace nada). El ‘9’ betanceiro volvió a ser protagonista poco después. En esta ocasión, negativamente. Con una posible contractura, tuvo que abandonar el campo lesionado.

Como era de esperar, el Fabril tuvo el balón más que su rival. En cambio, el equipo blanquiazul no daba la sensación de encontrarse cómodo. Rober e Insua, los dos centrales, eran los jugadores que más entraban en contacto con el cuero. No había profundidad. El Betanzos, con solidez por dentro (Pose alineó un trivote con recursos varios: Michi-Kata-Vispo), impidió que los ‘jugones’ blanquiazules (Juan Carlos, Romay, Teles...) encontrasen los espacios.

Un remate al palo de Insua en una acción a balón parado, la opción más clara de empate en los primeros cuarenta y cinco minutos para el Fabril.

Si el Betanzos tuvo pegada en el inicio del primer período, lo mismo sucedió en el segundo acto. En esta ocasión fue el defensa Jorge Rebollo el que vio puerta para establecer el 2-0 en el marcador.

Con el partido cuesta arriba, Devesa retiró al lateral Iván y dio entrada al delantero centro Luis. Quemó cartuchos con la intención de intimidar. Y lo consiguió. Álex Pérez, que también saltó al campo con Luis, recortó distancias en el 86. Era demasiado tarde. Aunque no se rindió, el Fabril no fue capaz de desordenar a un Betanzos con tablas y mimbres para hacer frente a cualquiera. n

 

El mejor despertar posible