El sector pesquero afronta una nueva semana de alta tensión por las cuotas, el Brexit y la OMC

Un barco pesquero en aguas inglesas | Efe
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El sector pesquero español afronta la semana más importante del año por la negociación en Bruselas de las cuotas para 2021, el Brexit, las discusiones de la Organización Mundial del Comercio (OMC) sobre los subsidios mundiales y una anómala precampaña navideña de ventas.

El Consejo de Ministros de la Unión Europea (UE) que decide las capturas marca cada diciembre un fin de año agitado para la gente del mar, pero en esta ocasión suma complicaciones políticas, como el divorcio con el Reino Unido. Un broche al año del coronavirus, cuyo impacto se reflejará en la facturación de las empresas pesqueras.

Negociación

Los ministros de Agricultura y Pesca de la UE se reunirán los próximos 15 y 16 para pactar los Totales Admisibles de Capturas (TAC) en su tradicional cita de fin de año, conocida por acuerdos a altas horas de la madrugada.

Los TAC regulan la pesca del Atlántico, pero esta vez también entrará en juego el plan para la recuperación de la pesca en el Mediterráneo y una reducción de días en el mar muy criticada por los pescadores.

España buscará unas cuotas más favorables para su flota atlántica, frente a las propuestas por la Comisión Europea (CE), que plantean recortes en especies como la merluza (-13%), el gallo o la cigala en aguas del Cantábrico, Galicia o golfo de Cádiz.

Por otra parte, España rechaza y tratará de suavizar el proyecto de la CE para recortar un 15% los días de faena en aguas del Mediterráneo, para especies demersales (merluza o gambas).

Pero la negociación de los TAC es singular porque de entrada la CE dejó abiertos los cupos para especies en aguas del norte (Escocia, Irlanda o Gran Sol), a la espera de las negociaciones del Brexit.

 

Conversaciones con Londres

La pesca adquirió protagonismo por ser uno de los asuntos más emocionales y difíciles de las conversaciones entre Bruselas y Londres sobre el Brexit, cuyo futuro se sabrá hoy.

La presidenta de la CE, Ursula von der Leyen, recalcó que las posiciones siguen distanciadas. El Reino Unido aspira a controlar sus aguas, pero la UE reivindica mantener para su flota el acceso a esos caladeros, donde faenaron durante décadas o “siglos”, tal y como subrayó Von der Leyen.

Ante una falta de consenso, la CE publicó medidas de contingencia, como un marco legal que permitiría a los pescadores comunitarios y británicos el acceso mutuo a sus respectivas aguas hasta el 31 de diciembre de 2021 o hasta que exista un compromiso pesquero. Pero cabe la posibilidad de que el Reino Unido rompa sus lazos con la Unión Europea el 31 de diciembre.

Por otra parte, la Organización Mundial del Comercio mantiene en Ginebra sus negociaciones para regular los subsidios a la pesca, con el objetivo de cerrar una acuerdo en 2020 y dar una señal a la comunidad internacional, en favor de los océanos.

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