Ingresan a dos niños intoxicados con los gases de un calentador averiado

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Cinco personas resultaron intoxicadas ayer por inhalar gases procedentes de la mala combustión del calentador en su domicilio del número 123 de al venida de Hércules. Según los bomberos, entre las víctimas se encontraban dos niños, uno de cinco y otro de diez años, que fueron trasladados en ambulancia al Complejo Hospitalario Universitario.
Según reconocen los propios bomberos desde su parque de A Grela, la situación podría haber sido mucho más grave y haber terminado en tragedia, pero la familia se dio cuenta de lo que ocurría cuando empezaron a experimentar los primeros síntomas (dolor de cabeza, mareos) y reaccionaron correctamente: apagaron el calentador y abrieron una ventana para ventilar la vivienda.
Así que, cuando llegaron los bomberos, su labor se limitó a comprobar con explosímetros que el aire de la casa era respirable y completar las labores de ventilación. En cuanto a los menores, fueron trasladados al hospital para que fueran sometidos a un examen a fondo, aunque en un principio su estado no se consideraba muy grave.

En palavea
Es el segundo incidente de este tipo que tuvo lugar durante la semana pasada, cuando también se registró un pequeño incidente en Palavea: la chimenea de una vivienda situada en el inmueble 141 del barrio estaba atascada, así que cuando la encendieron, el humo comenzó a inundar la vivienda. En esta ocasión, nadie resultó intoxicado por el humo y los bomberos apenas tuvieron que actuar.
Sin embargo, en otras ciudades han tenido lugar accidentes de la misma naturaleza que han resultado mortales, como en Granada o Murcia y pone de relieve el peligro que suponen los aparatos de calefacción que llevan meses apagados y que ahora, con la ola de frío polar que se está viviendo, se ponen a máxima potencia.
Por eso las autoridades recuerdan la importante de no emplear aparatos que no hayan pasado una revisión.   De hecho, las calderas tienen que pasar un mantenimiento anual por ley, así que en ese aspecto el riesgo es menor, pero resultan más peligrosos los medios de calefacción más rudimentarios, como braseros y estufas.
Por el momento, la suerte ha acompañado, porque en los dos casos que se dieron la semana pasada las víctimas estuvieron despiertas y pudieron darse cuenta de lo que estaba ocurriendo antes de que fuera demasiado tarde. El peligro se multiplica por la noche, cuando mientras se duerme, la habituación se va llenando de gases. Sobre todo, el cianuro de hidrógeno, que es el responsable de la mayor parte de las muertes por asfixia, más incluso que el monóxido de carbono.
“Si hubiera ocurrido de noche, probablemente hubieran sufrido lo que se llama ‘la muerte dulce’ y no hubieran despertado jamás”, apuntaron los bomberos. Es para evitar este peligro que se recomienda siempre caldear la casa antes de irse a dormir para después apagar la calefacción, incluso aunque sea aparato moderno.

Ingresan a dos niños intoxicados con los gases de un calentador averiado