Tino Fernández hacía realidad su gran obsesión

Cerca de 200 aficionados recibieron al delantero de Monelos en Alvedro el 31 de agosto de 2017 | quintana
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Cerca de 200 aficionados recibieron a Lucas Pérez en el aeropuerto de Alvedro el 31 de agosto. El último día del mercado de verano, Tino Fernández conseguía materializar su principal objetivo, un fichaje que prácticamente se había convertido en una obsesión. Tras dos meses de un continuo tira y afloja con el Arsenal, el club inglés permitía que el ‘hijo pródigo’ regresara a casa.
El presidente del Deportivo había insistido una y otra vez en que agotaría todas las vías posibles para convencer a los ‘Gunners’ de que dejaran salir cedido al delantero de Monelos y lo logró. Eso sí, a cambio de cinco millones de euros por un préstamo de una temporada.
La llegada de Lucas desató la euforia entre los hinchas blanquiazules, que le veían como el líder del ambicioso proyecto construido por Tino Fernández. Pero el punta herculino no acabó estando a la altura de lo esperado.

También volvió Adrián
Antes de que finalizara el ‘culebrón’ con el Arsenal, el Deportivo cerraba otro regreso, el de Adrián López. El 10 de agosto, el delantero del Oporto aterrizaba en A Coruña y al día siguiente superaba el reconocimiento médico y firmaba su cesión para el curso 2017-2018.
La presencia del asturiano, unida a la de Lucas y Andone, invitaba a soñar con que la escuadra blanquiazul poseyera una de las pegadas más letales de Primera División. Sin embargo, el tridente no consiguió marcar las diferencias en el campeonato liguero.
Róber Pier, Juan Domínguez y Saúl García abandonaron la plantilla en agosto.

Tino Fernández hacía realidad su gran obsesión