Un barco de la Mini Transat, víctima del temporal

El Ideal Gallego-2014-04-05-020-2e21c703
|

Hace ya dos meses que una de las dos embarcaciones que no pudieron participar en la regata transoceánica Mini Transat y que se quedaron en el puerto deportivo de Sada, se cayó al suelo en la marina seca.
Este accidente del barco fue motivado por uno de los temporales que el pasado invierno azotó la costa gallega y, concretamente, la coruñesa. Aquel día de principios de febrero, el fuerte viento logró que “Ropeye”, como así se llamaba la embarcación propiedad de un ciudadano estonio, cayera desde su sujeción.
Se trata de un barco construido con materiales ligeros, como el carbono, lo que hace que cualquier golpe de viento afecte a su estabilidad.

seguros
El dueño, de nombre Jaanus Tamme, se encuentra en Sada desde hace un par de días para conocer de primera mano en qué lugar le deja este hecho en lo que se refiere al arreglo de los desperfectos del barco y del pago del mismo.
Su compañía de seguros, como él mismo relataba ayer a este diario, le remitió al seguro de la empresa que gestiona la dársena, es decir, la concesionaria Puerto Deportivo de Sada SL.
Se basan en que esta empresa conocía de sobra el temporal que reinaba en la zona, por lo que debieron dejar el barco en una zona resguardada, sabiendo que se trata de una embarcación débil ante este tipo de inclemencias meteorológicas.
En la jornada de ayer hubo algunas reuniones, pero no será hasta el lunes cuando puedan contactar con el seguro de Marina Sada.
Por ahora, el barco ya está a salvo en una nave del puerto sadense. n

Un barco de la Mini Transat, víctima del temporal