Yanukóvich reforma el Gobierno pero no renunciará a la mano dura en Kiev

UKR31 KIEV (UCRANIA) 24/01/2014.- Varios manifestantes alzan sus brazos durante una protesta antigubernamental en Kiev (Ucrania) hoy, viernes 24 de enero de 2014. La jefa de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Catherine Ashton, visitará

El presidente de Ucrania, Víktor Yanukóvich, cedió ayer a las presiones de la oposición y la comunidad internacional para que reforme el Gobierno y modifique las recién aprobadas leyes “dictatoriales”, aunque se negó a renunciar a la mano dura contra los manifestantes.
“Algo se hizo mal. Reestructuraremos el Gobierno para encontrar al mejor equipo de profesionales que trabaje en interés del Estado ucraniano”, anunció Yanukóvich durante una reunión con líderes religiosos.
Hicieron falta más de dos meses de multitudinarias protestas antigubernamentales y proeuropeas, cuatro días de violentos enfrentamientos callejeros y la muerte de varios manifestantes para que Yanukóvich accediera a introducir cambios.
No está claro que esa medida satisfaga a la oposición, cuya principal demanda fue siempre la dimisión en pleno del Ejecutivo de Nikolái Azárov, pero el relevo de los ministros más impopulares, como el titular de Interior, calmará a buen seguro los ánimos en Kiev.
Yanukóvich también adelantó que la Rada Suprema (Legislativo) modificará el controvertido paquete de leyes aprobadas el pasado de 16 de enero, detonante del estallido de los desórdenes de los últimos días en Kiev.
Esa demanda fue planteada tanto por la oposición, que acusa a Yanukóvich de querer implantar un estado policial al limitar la libertad de expresión y reunión, como por Occidente, que llamó a Kiev a respetar los derechos cívicos de sus ciudadanos.
“Llegaremos a soluciones de compromiso con la oposición. Votaremos esos cambios en las leyes y dejaremos atrás estas cuestiones. Lo primero que queremos hacer es poner fin a la violencia y al derramamiento de sangre”, explicó.
Aunque ya hay fecha para la sesión parlamentaria que abordará la reforma del Gobierno y la revisión de las controvertidas leyes –el  día 28–, el dirigente opositor Vitali Klitschkó aseguró que las concesiones de Yanukóvich no son suficientes.
“Hace dos meses el Maidán (“plaza” en ucraniano) se hubiera dispersado con la dimisión del ministro del Interior. Hace dos semanas se hubiera podido satisfacer a la gente con la renuncia del Gobierno. Ahora, la gente demanda la dimisión del presidente”, dijo.
Por lo demás, Kiev vivió ayer un día de relativa calma al prolongarse, al menos hasta hoy, la tregua acordada la víspera entre Gobierno y opositores, aunque la oposición siguió ampliando su control sobre el centro de la capital y fortificando sus barricadas con nieve y neumáticos.
El protagonismo lo asumió un grupo de casi un centenar de madres que sin temor alguno cruzaron las barricadas en las inmediaciones de la línea de frente del estadio del Dinamo Kiev para hacer frente a los temidos Berkut, el destacamento especial antidisturbios.
“Todos sois hijos de Ucrania. Todos sois nuestros hijos. Uníos al pueblo. Dejad de luchar y matar. Renunciad a la violencia. Desobedeced a vuestros superiores”, gritaban las madres, que dijeron tener hijos en ambos bandos.
Las mujeres, que portaban iconos y pancartas y que recibieron el apoyo moral de varios sacerdotes católicos y ortodoxos, formaron durante varios minutos una barrera física a escasos dos metros de los antidisturbios, que asistían impávidos al heroico acto de civismo de las madres, algunas de las cuales tuvieron que ser atendidas por los servicios médicos.

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