El temporal deja Galicia barrida por vientos de hasta 193 kilómetros por hora

La zona franca del polígono de A Granxa, en O Porriño, quedó inundada por las intensas lluvias de los últimos días
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La comunidad se fue recuperando ayer del paso del temporal “Dirk” que dejó un reguero de incidencias en el territorio con cortes de luz, anegamiento de locales, árboles caídos, carteles publicitarios desprendidos, así como intensas lluvias acompañadas de granizo y rachas de viento de 193 kilómetros por hora, como la registrada el pasado martes en Carballeda de Valdeorras.
La borrasca no ha dejado daños personales y la normalidad se recuperó ayer, pese a que muchas actividades lúdicas quedaron suspendidas, pero la costa gallega seguirá hoy en alerta, que desciende de roja a nivel naranja, ante la previsión de que haya olas de entre seis y ocho metros de altura en todo el litoral, a la espera de que mañana entre otro frente.
Se han dado vientos de 166 kilómetros en Manzaneda, también en Ourense, o 163 en Cuntis. El temporal fue acompañado de una lluvia muy intensa, ya que las precipitaciones acumuladas en 12 horas han sido de hasta 139 litros por metro cuadrado en Cuntis, 106 en Santa Comba o 105 en Forcarei.
Además, los valores máximos registrados de racha de viento, superaron los 150 kilómetros por hora en Fisterra y más de 140 kilómetros por hora en Estaca de Bares.

oleaje
Sin embargo ayer, en Malpica, Punta Candieira y la Illa de Sálvora, registraron rachas de viento de 118 kilómetros por hora en el primer caso y los más de 110 en los otros dos. En el mar las olas superaron los nueve metros de altura.
Las fuentes consultadas señalaron que en muchas ocasiones la tormenta fue acompañada de aparato eléctrico, de forma que se registraron162 rayos en toda Galicia hasta la media tarde de ayer.
La situación fue aminorando a lo largo del día y las rachas de viento bajaron. Así, en Corcubión se alcanzaron los 102,1 kilómetros por hora y en Corrubedo se sobrepasaron los 108 kilómetros por hora.
El paisaje urbano en prácticamente todas las ciudades de Galicia estaba compuesto de contenedores tirados o volcados, ramas o troncos caídos, señales de tráfico torcidas, anegamientos de bajos o carreteras locales o alcantarillas levantadas.
Los peor parados han sido los 88.000 hogares que han quedado sin luz en toda la Comunidad a causa de la caída de árboles o postes en el tendido.
Pese a la intensidad de las lluvias y los vientos, el incidente de más relevancia se produjo en la noche del martes, en que la caída de un árbol causó, a la altura de Covas (Lugo) el descarrilamiento de un Feve, sin daños para los diez pasajeros, que fueron trasladados en taxi.
La caída de árboles a las vías a causa del temporal también generó retrasos en varias líneas ferroviarias que discurren por Galicia, aunque no se suspendió ningún servicio, además del desvío de vuelos que debían aterrizar en Peinador.
En total, los servicios de emergencias del 112 atendieron solo la madrugada del martes un total de 933 incidencias. Las provincias costeras fueron las que concentraron el mayor número de intervenciones, ya que en A Coruña se dieron  470 llamadas solicitando ayuda a los servicios de emergencias; 320 en Pontevedra, 101 en Lugo y solo 42 en Ourense.
Ayer mismo, varios conductores se vieron obligados a detener sus vehículos ante las intesas granizadas que afectaron a la zona coruñesa y que impedían una circulación normal.
La ciclogénesis explosiva es aquella que sucede rápidamente y muy intensamente. Es decir que se forma y profundiza en muy poco tiempo, convirtiéndose en un temporal en horas.
La Universidad de Berlín ha bautizado a esta borrasca con el nombre de “Dirk”, pero este bautizo no tiene un marchamo oficial, ya que no es reconocido por la Organización Mundial de Meteorología.

El temporal deja Galicia barrida por vientos de hasta 193 kilómetros por hora