Un bocata de altos vuelos para A Coruña

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Los pasajeros de la ruta de Vueling entre Sevilla y A Coruña de ayer fueron unos privilegiados. Tuvieron la oportunidad de probar la pularda más viajera de Galicia de la mano del chef del Boca Negra, Pablo Pizarro. Y probar un ave que apenas arranca el vuelo por encima de las nubes no dejó indiferente a nadie. Para sorpresa de los viajeros Turismo de A Coruña y la aerolínea Vueling se pusieron de acuerdo para promocionar el primer Festival Bocata Gourmet A Coruña, Boucatise, que se celebra el próximo sábado día 5 en el mercado municipal de San Agustín.
Con un showcooking a bordo –para la ocasión se eligió el que la compañía tiene vinilado con motivos publicitarios de A Coruña–, Pizarro se puso a montar un bocadillo de excepción para el evento. Lo hizo después de que los clientes ya lo hubiesen probado, por si alguien se animaba a coger la receta. Que si una pularda escabechada por aquí, que si una rúcula por allá, que si una mostaza con un punto de picante en unas pipetas... 
La magia se rompió un poco cuando tocó abrirlas del todo para bañar el pan porque “no tenemos tijeras a bordo”. Pero a nadie le importó porque un tentempié a eso de las dos del mediodía, acompañado de un tinto de la Denominación de Origen Valdeorras, ayudó a que el tiempo pasase antes.
El reparto de los minibocatas fue una forma de abrir boca y emplazar a los turistas para el próximo sábado. Tras dar el primer bocado Montse –una coruñesa afincada en Sevilla desde hace cinco años– aseguró que el menú “estaba exquisito”. La comensal dijo que la iniciativa le pareció “súper original”, si bien no podrá acudir a la plaza porque su visita era “relámpago”. Para Navidad ya se plantea una parada en el Boca Negra. 
Alberto, de Ferrol, también se lo pensará tras descubrir un “sabroso” manjar en su cajita del evento Air Chef. Hubo quien incluso aprovechó unas bolsas de tela como baberos para evitar manchurrones de la rica mostaza picante creada por Pizarro. Para Javier, que viajaba de la capital hispalense hacia Lugo, la pularda estaba “sabrosa suave y muy agradable”. Si dispone de tiempo sí se acercará a disfrutar de las creaciones de los chefs Pablo Pizarro y sus compañeros de Culuca Cociña Bar, O Lagar da Estrela, O tío Xan, el Alborada, el restaurante de la Domus y el de Pablo Gallego y el Roots Coruña.
Cada uno enseñará al público dos inventos entre panes para dignificar el bocadillo. Además se impartirán showcooking y talleres para niños, puesto que de lo que se trata es de enseñarles “que se pueden comer ricos y saludables”. También se celebrará un concurso para elegir el mejor bocadillo de los tres que presentarán los centros de Formación Profesional en cocina.

tres meses de preparación
A bordo todo salió perfecto, pero el trabajo que hubo detrás de la degustación fue de precisión. Ya no por el arte del cocinero en los fogones, sino porque Vueling y Turismo de A Coruña llevaban dándole vueltas a alguna actividad promocional dos meses cuando Pizarro se sumó a la organización durante un mes más. 
Además, según reveló al pasaje, el ave llevaba tres días en Barcelona por indicación del servicio de catering de Vueling. “Tuvimos que hacer varias pruebas para encontrar un pan que resistiera bien ese período, que no estuviese ni excesivamente seco ni todo empapado”, comentó el jefe de cocina. 
También tuvo que “bajar la mano con el picante”, un ingrediente que le gusta mucho, y sacarle todo el jugo a la carne para preparar un centenar de pulguitas estelares.

Un bocata de altos vuelos para A Coruña