Los expertos creen que este verano será propicio para los incendios forestales

Las brigadas refrescaron la zona quemada en Feáns quintana
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El espléndido tiempo del que se disfrutó el fin de semana trajo consigo también el primer incendio forestal de la temporada: un pequeño fuego que se inició en una zona arbolada de Feáns, cerca del límite con Uxes, el sábado. El foco se localizó a las cinco y media de la tarde y calcinó cerca de una hectárea y media de terreno antes de que dos dotaciones de bomberos municipales y una brigada forestal de la Xunta consiguieran sofocarlos. Ayer, la brigada volvía para refrescar el terreno y evitar que un ascua encendida pudiera reavivar las llamas. Mientras tanto, los expertos de los servicios de emergencia hacen cábalas de cara a este verano y los primeros pronósticos apuntan a un incremento en el número de incendios forestales con respecto al año anterior.
“Todo depende de si tenemos un verano tan seco como el anterior, o no”, señalan los expertos. Hay que tener en cuenta dos circunstancias que concurren: la primera, las constantes lluvias que se han registrado tanto en invierno como en otoño, lo que favorece el crecimiento de vegetación y la segunda, que el año pasado hubo muy pocos incendios forestales, lo que significa que gran parte de la masa de arbustos y árboles está intacta, lo que la convierte en un potencial combustible para un fuego.

números bajos
Hay que matizar que los incendios forestales crecieron un 1,7% el año pasado, un incremento que esconde una cifra que se mantiene baja desde que el poblado chabolista de Penamoa se erradicó, hace ya dos años. Muchos de los fuegos que se sabe o se sospecha que iniciaban sus habitantes contribuían a engordar la estadística, que desde entonces se mantiene en unos números bajos, de menos de veinte por temporada.
Precisamente fue en Feáns donde tuvo lugar uno de los incendios forestales más importantes del verano pasado, un fuego que calcinó 20 hectáreas e hizo cundir el pánico en el vecino barrio de Novo Mesoiro, que se vio rodeado por el humo de la maleza en combustión. En el aspecto positivo, A Coruña tiene pocas zonas forestales, aunque algunas de ellas estén cerca de chalés o zonas urbanizadas, lo que supone un riesgo añadido de víctimas.
Es por eso que el Ayuntamiento realiza periódicamente podas para limpiar los terrenos de broza. Estos días se hizo en las proximidades del poblado de O Portiño, donde tuvo lugar hace dos años otro gran incendio forestal que obligó a la evacuación de parte de la población y dañó alguna de sus infraviviendas, suceso a partir del cual se procedió a las campañas de limpieza.
En estas tareas, el gobierno local se encuentra con algunos obstáculos. Técnicamente, deben ser los dueños de las fincas los que se encarguen de las labores de mantenimiento, de ahí que primero tengan que apercibirles de ello. Solo cuando hacen caso omiso de los avisos municipales, o cuando no es posible localizar al propietario, el Ayuntamiento asume el coste de la limpieza para después enviar la factura al dueño, si es posible.

Los expertos creen que este verano será propicio para los incendios forestales