¡Qué la crisis no corte el apetito!

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El Ideal Gallego-2011-05-09-006-d0b788ec

gastronomía > Los establecimientos de hostelería de Los Rosales organizan
un concurso de tapas para fomentar el consumo en los comercios del barrio

R.L. > A CORUÑA
  Es innegable que no hay nada como un disgusto para que se cierre el estómago y se niegue a admitir ni siquiera un bocado. Y si algo se está convirtiendo en fuente inagotable de disgustos y sinsabores es la actual crisis económica, que al que más y al que menos le está dejando huellas que no serán fáciles de cerrar.
Pero como siempre los hay que, cuanto más se tuerce todo, en ello ven una oportunidad para demostrar que “al mal tiempo, buena cara”. En el barrio de Los Rosales a un grupo de empresarios de la hostelería se les ha ocurrido la idea de convocar un concurso de tapas para fomentar el consumo, en este momento de “vacas flacas”, en sus propios establecimientos, en particular, y en el resto de comercios, en general.
Esta edición, que va ya por la tercera, se inició este fin de semana y se cerrará el día 28 coincidiendo con las fiestas patronales del barrio. Los participantes son los propietarios de la Jamonería Bellota, el café bar Ipanema, La Taberna del Chipirón, la cervecería Garnet, Don Boteco, La Tetería de Los Rosales, la cervecería Aqua, la Estación de Servicio, Cuéntame y Elíptico.
Las normas que están obligados a cumplir a rajatabla los participantes en el certamen son, entre otras, que las tapas que concursan tendrán que estar disponibles para los clientes mientras dure el certamen. Asimismo, con cada consumición se ofrecerá un pincho. Y durante los fines de semana que dure la competición gastronómica las tapas tienen que ofrecerse los viernes, entre las ocho de la tarde y las once de la noche; los sábados, se amplía el horario desde la una del mediodía hasta las tres; horario único este para los domingos.
Los premios consistirán en sendos trofeos a las tres mejores tapas escogidas entre los clientes que serán los encargados, mediante boletos que se facilitarán en los establecimientos, la calidad de los pinchos.

¡Qué la crisis no corte el apetito!