Arteixo se propone repoblar las bandadas de carboneros y de herrerillos

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El carbonero común, el carbonero garrapino y el herrerillo común son unas pequeñas aves que pertenecen a la familia de los páridos. Son unos pájaros “muy bonitos, de colores vistosos”, que prácticamente no habitan las zonas ajardinadas porque les faltan lugares adecuados para poder anidar. Con la intención de que estos animales revoloteen en primavera por los parques y jardines de Arteixo, Medio Ambiente ha instalado unas cajas nidos especialmente diseñadas para el acomodo de estas especies, como explica Javier Varela, técnico de la concejalía.
Estas áreas ajardinadas  “a pesar de ser un hábitat óptimo” para estas aves, no cuentan con árboles viejos, con grietas y huecos, que es donde construyen sus nidos, apunta Varela. 
Así, las 36 cajas repartidas por todo el paseo fluvial, desde O Rañal hasta Loureda se convierten en una alternativa que “ya se ha probado en otros municipios como A Coruña hace años y con mucho éxito”. Por ejemplo, en las islas británicas “se hace desde hace ochenta años”.
Como se trata de aves territoriales, era necesario que estas estructuras estuviesen colocadas en invierno. Así, “dentro de tres o cuatro meses, ya lo tienen reconocido e integrado en su espacio, por lo que pueden utilizar el nido”.
Estos pájaros son insectívoros, por lo que consumirían “muchos insectos que son perjudiciales para las plantas y los árboles que proclives a sufrir plagas, además de ser molestos para las personas”. Por ello, suponen un control de los mismos “de manera ecológica”, subraya Varela.

Potencial
“Es una actuación barata y que tiene un gran potencial medioambiental, de control de plagas y también de educación medioambiental”, incide el técnico. Las cajas están situadas en los árboles a unos tres metros de altura, por lo que son muy visibles.
“La gente va a ver a las aves, cuando críen y cuando entren y salgan a por alimento”. Los vecinos van a poder aprender sobre ellas y a “conservar nuestras zonas. La gente va a reflexionar porque puede haber biodiversidad y a divulgar estos hábitat próximos. Van a aprender que si se conservan y se cuidan bien, estos animales silvestres pueden convivir” con el hombre.
Sobre este aspecto divulgativo, Varela afirma que esperan desde la concejalía integrar actividades con los niños. Los estudiantes podrán observar a los pájaros y les explicarán la función de estas cajas y otros aspectos sobre las aves y el medio ambiente, porque desde Loureda a O Rañal se pueden ver “entre treinta y cuarenta tipos de aves, ocho libélulas o 25 mariposas”.
 Uno de los lugares en donde se han ubicado más cajas nido es en el entorno de la laguna de Arteixo. En esta zona hay dos parques infantiles y es un lugar habitual de paseo, en donde ya se pueden ver diez estructuras. 
También han colocado en el parque biosaludable de Loureda o a la altura del Ponte dos Brozos, colindante a la avenida de la Diputación.
Varela explica que la intención es prolongar este programa durante años.

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