Más de 300 personas muestran su rechazo por el cierre del MAC

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A José Ramón Amondarain le interesa más el proceso que la propia obra. La suya es una retícula de masas de óleo como pastillas de jabón, que generan una imagen. Ganó el primer premio, esto es, 15.000 euros. A Bárbara Sánchez le costó mucho hacer el vídeo donde la ficción se mezcla con la realidad y es ella incursando en las cuevas mallorquinas, donde supuestamente la crearon sus padres. Quedó segunda de un podio que se desvanecerá justo cuando sus piezas se descuelguen, el 30 de diciembre. 
También la de Lola Lasurt, de la que eligieron un proyecto de pintura animada con el que su cabeza hizo clic. En ese momento, estando en Bruselas, supo por dónde conducir a su talento. Fue gracias al club Federico García Lorca de fútbol, vinculado al Partido Comunista, que realizaba todos los años una fiesta con un partido entre exiliados. En 1976, su barman Manuel Ramírez quiso juntar a las mujeres en un casadas contra solteras que Lola recreó años después y convirtió en una serie de pinturas al óleo sobre tela y un vídeo. 
La satisfacción le vino, sobre todo, por sacar a la luz “personajes que tampoco son conocidos”, pero con una historia potente detrás. A Lola le hace mucha ilusión la tercera distinción en una decimoquinta Mostra de Arte Naturgy que se evapora, en parte porque aquí tiene amigos artistas y también por la importancia de su colección. Para ella, edificios como el MAC son para los artistas “tan básicos como el agua, la instituciones culturales no pueden desaparecer y las empresas tienen que tener muy claro lo que deben devolverle a la sociedad. Ellos sabrán si les interesa la cultura o no y si es no, estamos hablando de un suicidio colectivo”. 
Amondarain lamenta el cierre, “un absoluto desastre, muy propio de este país donde todo se hace a quemarropa, a corto plazo se rompe y desmiembra una colección”, a la que augura un destino entre cuatro almacenes. El último ganador del certamen explica que juntar un patrimonio así supone mucho tiempo, “no solo dinero”. 
Bárbara cree que sin esponsorización privada, el arte se tambalea y sin él, la sociedad está perdida, carece de sentido crítico. Para José Ramón es una irresponsabilidad y en otro punto de la muestra, el que critica y conjuga las obras, el que las ordena siguiendo un criterio, el comisario David Barro, batuta de la muestra “Drift”, afirma que el ecosistema del arte en Galicia “rachou en mil pedazos”. Del lado público, pone como ejemplo el Marco vigués; del privado, el centro de la avenida de Arteixo. 

Acto simbólico
Barro, como tantos otros, asistió a la presentación de la mostra en un hall poblado por más de 300 personas, el triple de lo que suele haber, decían los habituales. A la directora Carmen Fernández  dijo emocionada que había sido un honor dirigirlo. Antes, habló de los premiados, “que se merecen que se les entregue sus premios de la manera más normalizada”. Así que uno a uno fueron explicando su intención seguida de una crítica por la decisión empresarial tomada por Naturgy. A la presentación faltaron el alcalde y el concejal José Manuel Sande, encargados de otorgar un cuarto premio, el Julián Trincado, del Ayuntamiento, a Sara Coleman, también ausente.
Finalmente, Carmen dio la palabra a quien quisiera decir algo. Cogió el micrófono Jorge Couceiro e invitó a que todos los que sentían el mismo desasosiego se colocasen al lado de él y de Javier Trigales, otro profesor de talleres. Se pusieron todos alrededor. 
Couceiro contó que como presidente de la Asociación de Artistas de Galicia, escogieron el MAC como sede social porque “nos ofrecieron techo y todo tipo de ayudas”. También recordó a los más de 100.000 niños de toda la comarca que participan en las actividades. Y porque “un museo no se cierra solo, lo cierran”, Trigales anunció más movilizaciones. Habrá una recogida de firmas y más convocatorias hasta el último de diciembre: “Que pase lo que tenga que pasar”, sentenció, en un lugar sobre el que piden que dejen intacto, y no corten en pedazos, que mantengan las becas y siga siendo un albergue artístico.

Más de 300 personas muestran su rechazo por el cierre del MAC