Trece cuadros para acercarse a la razón de ser del desnudo desde un cariz surrealista

Pilar López Román expone sus obras en la Asociación de Artistas | Quintana
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La pintora Pilar López Román acostumbra a trabajar en “bloques”, por lo que sus exposiciones suelen seguir una temática y un estilo diferente a las anteriores. En esta ocasión, sus obras se centran en el desnudo, pero éstos están incluidos en paisajes, “porque no trato el desnudo por el desnudo”, explica López.


Ha preparado un total de trece obras, todas ellas óleos sobre lienzo, que presenta en la sede de Asociación de Artistas de A Coruña. Esta selección de cuadros fue inaugurada ayer y se podrá apreciar hasta el próximo 30 de septiembre.


Explica López que ella no pinta desnudos por pintar, sino que “tienen una razón de ser dentro de su contexto”. A pesar de que durante toda su vida ha cultivado diversos estilos, “siempre he pintado desnudos, empecé ya de niña a pintarlos, copiando a los clásicos”.
Reconoce que, sobre todo, lo que más le atrae de los desnudos es la figura, “me gusta mucho el dibujo”. Es por ello que sus creaciones guardan un gran respeto por las figuras. “Es un tema que me gusta y además es que está muy poco usado, porque hay que tener una cosa clara, hay que saber dibujar bien para poder hacer un desnudo, no es como un paisaje que lo haces como quieres, lo modificas como quieres, pero esto tiene un estudio y necesitas conocimientos de anatomía”, explica la artista.


Cambio de estilo
Pilar López vivió, a lo largo de su trayectoria, multitud de pequeños cambios en su estilo. Tuvo un largo parón en su actividad, pero cuando volvió, hace ya unas dos décadas, comenzó a retratar lugares y personajes emblemáticos de la ciudad, y de Galicia, siempre con el leitmotiv de la lluvia.

Los lugares empedrados, con esa presencia de la lluvia cuidada hasta el más mínimo detalle se convirtió en una de sus características más llamativas. Este realismo la acompañó durante una larga temporada, hasta que decidió que era el momento de ir abandonando poco a poco este estilo tan característico suyo.
“Fui cambiando un poquito, fui pasando de tanto realismo a otra cosa, no quiero llamar surrealismo a lo que hago actualmente, pero tiene ciertos tintes de ese estilo”, comenta López.

Lo que trataba de buscar con sus obras, desde que se inició en la pintura, era plasmar “las cosas bonitas de la vida”, sin más pretensiones que esa. No buscaba parecerse a nadie, ni trataba de mirarse en espejos que no correspondían, “siempre fui bastante independiente en mis cuadros”, asegura la propia artista, que añade que todavía no se planteó el tema de sus próximos cuadros. l

Trece cuadros para acercarse a la razón de ser del desnudo desde un cariz surrealista