Riazor, bastión inexpugnable

Mista celebra el primer tanto del partido en la victoria 2-1 al Real Madrid de la temporada 2008-09, en la primera jornada celebrada en Riazor el 30 de agosto de 2008 | aec
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A pesar de que el Real Madrid parece tenerle tomada la medida al estadio de Riazor, con dos goleadas incluidas en sus tres últimas visitas ligueras (2-8 y 2-6), lo cierto es que el coliseo coruñés se le sigue atragantando al cuadro capitalino en la jornada inaugural del campeonato de Liga.
No en vano, el RC Deportivo nunca ha perdido en sus arranques del torneo de la regularidad ante los ‘merengues’ en Primera División.
Históricamente han sido tres los enfrentamientos entre deportivistas y madridistas en la primera jornada de la Liga, saldados con un balance favorable para los locales de una victoria y dos empates.
En efecto, el último triunfo cosechado ante el club madridista se remonta a la primera fecha del torneo 2008-09, cuando los herculinos desnivelaron la balanza a su favor por un resultado de 2-1.
Con Miguel Ángel Lotina como máximo responsable técnico del Depor, los blanquiazules lograron adelantarse en el marcador por medio de Miguel Ángel Ferrer, Mista, con un tanto en el minuto 26.
Después del paso por los vestuarios el holandés Ruud Van Nistelrooy establecía las tablas en el minuto 47 pero apenas cuatro después el central Alberto Lopo anotaba el definitivo 2-1.
Fue el último episodio de una maldición que persiguió al Real Madrid en Marineda, en un escenario como el de Riazor en el que los madrileños padecían un miedo escénico que les llevó a pasar casi dos décadas sin paladear el regustro del triunfo en A Coruña.
La terna de enfrentamientos en el primer lance de la temporada se completa con un 1-1 correspondiente a la campaña 96-97 y un 2-2 en la 43-44.
En la primera de estas dos, el Deportivo se adelantaba con un tanto del centrocampista galo Corentin Martins a los 22 minutos de partido, mientras que el brasileño Roberto Carlos ajaba el triunfo local con otra diana a los 78 minutos.
En la cita de 1943, ambos contendientes firmaron unas tablas con un 2-2 espectacular, con goles blanquiazules rubricados por Chao y Quintas y visitantes a cargo de Alonso y Barinaga.
El próximo domingo Depor y Madrid volverán a verse las caras en un feudo que registrará una entrada formidable, casi de lleno absoluto.
A pesar de la actual diferencia de potencial entre ambas escuadras, la magia de Riazor en las grandes noches puede empujar a los coruñeses a otra noche épica en la que no caigan ante el club blanco.
Todo lo que sea puntuar frente al vigente campeón de Liga y de Champions League significaría un arranque de curso de fábula para el Depor.

Riazor, bastión inexpugnable