• Martes, 25 de Septiembre de 2018

A toda velocidad pero para llegar con retraso

UN partido entre el Deportivo y el Sporting de Gijón que se hubiese jugado en condiciones normales, habría llenado Riazor y las cajas de los hosteleros y hoteleros. Pero hoy el estadio estará medio vacío –dar con un seguidor del equipo asturiano en las gradas será tan difícil como encontrar una bandera de España en el Camp Nou– y los empresarios del sector turístico verán como un millón de euros se va al limbo. Y todo por las obras de las cubiertas. La Marea, nasía pa’ganá, se jacta de que se están realizando en un tiempo récord, pero hasta octubre no estarán acabadas. Y veremos, porque conociendo la habilidad de la xente do común con los pronósticos del tiempo, y no precisamente el meteorológico, sabe Dios cuándo terminan. Si los trabajos van tan rápidos y se hubiesen empezado en la fecha fijada y no con un mes de retraso, a lo mejor los blanquiazules hasta podrían haber iniciado la Liga en casa. Solo falta que además hoy no ganen. Padre nuestro que estás en los cielos... FOTO: unos obreros trabajan en las cubiertas de riazor | aec