domingo 25/10/20

El mal tino de Rajoy al buscar su casa

Uno se podría imaginar que Mariano Rajoy debe ser, a estas alturas, un tipo feliz. A él le tocó bregar con lo peor de la anterior crisis y tuvieron que ser días muy duros, cuando España estaba a punto de ser intervenida. Ahora, fuera ya de la vida pública, en su puesto de registrador de la propiedad y viviendo en una urbanización de Arabaca, pues lo dicho, feliz. Y, sin embargo, parece que no es así. Ya es mala suerte que el presidente de su comunidad sea el abogado José Mariano Benítez de Lugo, el que consiguió citarle como testigo en el caso Gürtel y con quien se las vio desde el estrado. Así que, como no se hablan, pues Rajoy no va ni a las juntas de vecinos. FOTO: Mariano Rajoy | aec

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