lunes 18/1/21
CINE ADOLESCENTES

Selena Gómez y Vanessa Hudgens se divorcian de Disney con "Spring Breakers"

Selena Gómez y Vanessa Hudgens, estrellas infantiles del Disney Channel, cortan por lo sano con la ingenuidad, o más bien por lo insano, y se van de viaje de estudios en "Spring Breakers", la nueva experiencia psicotrópica de Harmony Korine en la que las actrices crecen a ritmo de sexo, drogas y música pop.

Selena Gómez, ídolo juvenil de la factoría Disney Channel junto a Vannesa Hudgens, durante la presentación hoy en Madrid de "Spring Beakers" explosión colorista y psicotrópica del polémico Harmony Korine. EFE
Selena Gómez, ídolo juvenil de la factoría Disney Channel junto a Vannesa Hudgens, durante la presentación hoy en Madrid de "Spring Beakers" explosión colorista y psicotrópica del polémico Harmony Korine. EFE

Selena Gómez y Vanessa Hudgens, estrellas infantiles del Disney Channel, cortan por lo sano con la ingenuidad, o más bien por lo insano, y se van de viaje de estudios en "Spring Breakers", la nueva experiencia psicotrópica de Harmony Korine en la que las actrices crecen a ritmo de sexo, drogas y música pop.

"Para mí era definitivamente la primera experiencia de este tipo y me siento muy honrada. He hecho y he disfrutado con mi programa de televisión y era perfecto para ese momento. Pero esto era lo que quería hacer por mí misma, para ver lo lejos podía llegar como actriz", explica a Efe Selena Gómez.

"Spring Breakers" es, en cierta manera, esa maldición Disney que condena a sus niños prodigios a acabar víctimas de las drogas y el alcohol hecha catarsis cinematográfica.

"Simplemente estamos creciendo, nos estamos haciendo mayores. Es el momento de lanzarnos y esta película es una oportunidad única en nuestras vidas para hacerlo", añade Vanessa Hudgens, curtida en la escuela de "High School Musical" y ahora rubia platino dispuesta a pasarse en bikini todo el filme.

"Spring Breakers" se presentó en la última Mostra de Venecia y causó sensación entre los fans del controvertido Harmony Korine -guionista de "Kids", de Larry Clark, y director de "Gummo"-, quien define su nuevo filme como "una experiencia, postarticulada, postexplicativa. Algo cercano a un colocón. Algo hipnótico, trascendente, lleno de sonidos y colores".

Ese mundo de color, cara oculta del universo fantasioso de Disney, es, según sus protagonistas -entre las que hay que sumar a la esposa del director, Rachel Korine, y Ashley Benson, conocida por "Pretty Little Liars"- lo más parecido a vivir la propia experiencia de ese descanso primaveral que da título al filme.

Allí es donde, pese al ambiente festivo y descerebrado, Korine busca el sustento dramático y estético. "Evito cualquier cosa que sea moral, porque estoy más interesado en lo real, donde conviven la belleza y el horror. Cuando ambas cosas se encuentran, la gente se siente incómoda, pero para mí es lo más interesante", explica.

Efectivamente, ese viaje marcado por las drogas y el alcohol se bifurca en el momento en el que aparece James Franco y les ofrece convertir esa diversión lisérgica en un modo de vida. Y es allí donde Selena Gómez defiende que, en la época de las libertades sin ataduras, prime la capacidad de decisión de cada personaje y no el discurso exculpatorio.

"Como individuo, sea cual sea tu experiencia o viaje, tienes la capacidad de decidir qué hacer, para elegir si tu camino es uno u otro", asegura. Su personaje decide no continuar expuesta al desfase, pero sus amigas encontrarán la manera de sobreponerse e incluso salir triunfales entre narcotráfico e hiperviolencia, hasta convertirse en unas atípicas divas de cine negro.

"La juventud me gusta por eso. Porque siempre está bien. Siempre sobrevive", dice Harmony Korine, quien responde a los padres escandalizados diciendo que su película debería ser "obligatoria para alumnos y padres" y que para él la diversión es "tener un gran culo de mujer contoneándose" en su cara.

"Spring Breakers" transita dos caminos a la vez y establece un juego de espejos que abrillanta la cultura "underground" y ensucia a sus iconos pop.

"Quería hacer una película que usara la alta cultura y la baja sin distinción. Y en 'Spring Breakers' no sabes dónde empieza una y acaba otra. Ahora no hay nada 'underground', se ha destruido, todo es mucho más abierto, y todo puede ser argumentado como bueno o como malo", apunta.

"Spring Breakers", que se estrena en España y en Estados Unidos el 22 de marzo (coincidiendo con su "spring break") se sitúa en ese mismo punto: entre lo aberrante y lo deslumbrante. Hace malabares con el concepto de calidad y de cultura basura. Juega a impulsar sus momentos dramáticos con Britney Spears y a irse de fiesta con el DJ de prestigio Skrillex.

"La podrán acusar de superficial, pero creo que es innegable que hay algo de poesía extraña en todo eso", concluye Korine.

Por Mateo Sancho Cardiel

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