jueves 02.04.2020

Sanidad aclara que hay alternativas financiadas para los fármacos excluidos

El Ministerio de Sanidad aseguró ayer que hay medicamentos que mantienen la financiación pública y son “alternativos” a los 417 que quedarán excluidos del Sistema Nacional de Salud (SNS) desde el 1 de septiembre próximo, según publicó ayer el BOE.

una pensionista retira sus medicamentos y abona su aportación correspondiente al copago	efe
una pensionista retira sus medicamentos y abona su aportación correspondiente al copago efe

El Ministerio de Sanidad aseguró ayer que hay medicamentos que mantienen la financiación pública y son “alternativos” a los 417 que quedarán excluidos del Sistema Nacional de Salud (SNS) desde el 1 de septiembre próximo, según publicó ayer el BOE.

Podrán seguir siendo prescritos por el médico, pero la diferencia está en que el paciente deberá abonarlos íntegramente, excepto 97 cuando se destinen a dolencias crónicas o graves, según comentó a los periodistas el director general de la Cartera Básica de Servicios del SNS y Farmacia, Agustín Rivero.

Si los pacientes no pueden pagarlo, “siempre hay un medicamento que está financiado que se puede utilizar”, indicó.

En principio, estos medicamentos deberán mantener el mismo precio que hasta ahora y los laboratorios deberán comunicar a Sanidad cualquier subida posterior para que dé el visto bueno, pues siempre las subidas tienen que ser controladas por el ministerio.

síntomas menores

Explicó que la mayoría de los que ya no tendrán financiación pública son para síntomas menores, como una reacción alérgica superficial, pero si es grave ya se aplicaría otro fármaco que “sí esta financiado”.

“En ningún momento va a haber ningún problema para ninguna de las personas que tengan una patología en sí”, resaltó el director general de Farmacia del SNS.

Aparte del ahorro, que es “importante”, Rivero explicó que se trata de sostener el catálogo de medicamentos.

Para ello, tienen que ir desapareciendo o “desfinanciándose” aquellos que se utilizan para síntomas menores o que están “obsoletos” y, así, costear otros más eficaces y los destinados a patologías mucho más graves y que cuestan mucho más. Puso el ejemplo de los nuevos medicamentos aprobados contra la hepatitis C, que pueden costar hasta cuatro o cinco mil euros anuales, u otros contra el cáncer de mama, que son “muy caros”.

Para enfermedades crónicas o graves, el médico extenderá la receta oficial ordinaria, pues conoce en qué casos puede hacerlo, y no la dará si no es así.

El SNS financia 18.000 medicamentos, explicó, de los cuales 13.000 lo son a través de las recetas; el resto son medicamentos que se dan en los hospitales.

De esos 13.000 se han excluido 417, y el médico prescribirá siempre lo que crea más conveniente para el paciente en cada momento, según Rivero. “Los medicamentos que se han sacado de la lista han sido muy trabajados y elaborados por los técnicos ministeriales en colaboración con las comunidades”, insistió.

Sobre otros nueve fármacos no excluidos finalmente, señaló que se han recibido alegaciones de los laboratorios y se ha preferido a estudiarlas “concienzudamente” antes de sacarlos del SNS. n

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