sábado 26/9/20

Recuperan el cuerpo de un niño que se ahogó en el Sil al coger un balón

Efectivos del Cuerpo de Bomberos rescataron ayer de las aguas del río Sil, a su paso por Ponferrada (León), el cadáver del niño  rumano de 13 años que se había tirado al agua en busca de un balón el día anterior. El cuerpo sin vida del menor ha sido rescatado a primeras horas de la mañana de este jueves, 31 de marzo, y hasta la zona se ha desplazado el juez.
 

Efectivos del Cuerpo de Bomberos rescataron ayer de las aguas del río Sil, a su paso por Ponferrada (León), el cadáver del niño  rumano de 13 años que se había tirado al agua en busca de un balón el día anterior. El cuerpo sin vida del menor ha sido rescatado a primeras horas de la mañana de este jueves, 31 de marzo, y hasta la zona se ha desplazado el juez.
Los hechos se produjeron minutos antes de las 18.28 horas de ayer, miércoles, cuando una llamada alertó de que un joven había caído al agua y no podía salir por la corriente. Al parecer, la víctima estaba con su hermano, de 17 años, que estaba jugando al fútbol y cuando la pelota acabó en el río no se lo pensó dos veces: se desnudó y se tiró de cabeza, a pesar de la fuerte corriente y del hecho de que no sabía nadar. 
Su hermano se tiró a rescatarle, pero también se vio zarandeado por la corriente, y lo único que pudo hacer fue aferrarse a unas ramas y esperar a ser rescatado. Hasta el lugar se desplazaron efectivos del Cuerpo de Bomberos, de Ponferrada, Policía Local, Cuerpo Nacional de Policía y una ambulancia soporte vital básico con un equipo médico que salvaron al hermano mayor, pero del pequeño no había rastro. 
Los servicios de emergencia continuaron la búsqueda hasta que se suspendió temporalmente poco antes de las diez de la noche la búsqueda del niño rumano de 13 años que fue arrastrado por las aguas del río Sil. Fueron tres horas de rastreo del río, entre los puentes García Ojeda y de Toral de Merayo, pero la falta de luz impidió seguir. 
La Confederación Hidrográfica Miño Sil como Endesa cerraron las compuertas del pantano de Bárcena para permitir la disminución del caudal del río y facilitar así la búsqueda porque cuando los menores se precipitaron al agua el río estaba muy crecido.
El menor apareció a una distancia de treinta metros hacia abajo desde el azud del río, un punto donde los servicios de emergencia ya sospechaban que podía estar. Sin embargo, el gran caudal del Sil y la oscuridad impidió localizarlo hasta la mañana de ayer.

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