La fuerte subida de la fruta de verano cambia la cesta de la compra de los hogares

Una mujer elige la fruta para su compra en un mercado | EFE

La fuerte subida de los precios de los alimentos está cambiando la cesta de la compra de la gran mayoría de los españoles, que siguen comprando fruta, pero quizá no toda la que quisieran, debido al encarecimiento de las tan codiciadas sandías, melones y melocotones en plena ola de calor.


Ya en el mes de abril, el incremento del precio de algunas de esas frutas era más que ostensible, como indican los datos de la consultora IRI, que observa una subida anual del precio de la sandía del 18,7% y del melón del 3,2% también respecto a abril de 2021.


Los precios de las frutas en general subieron en abril un 10,3% y el ascenso ha ido aumentando.


“La espectacular subida de los precios de la alimentación (la mayor en 28 años según datos del INE) ya está teniendo efectos en los hábitos de compra”, confirmaron al respecto fuentes de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).


Así, explicaron que en una reciente encuesta que esta asociación ha realizado “el 62% de los consumidores ya ha modificado sus hábitos de compra, adaptándolos a su renta” y que “uno de cada cinco reconoce que ha dejado de comprar alimentos como la carne, el pescado, las frutas y las verduras”.


En el caso de las frutas, con el alza de precios, “el consumidor va a buscar productos sustitutivos”, quizá “otro tipo de postres que a sus ojos resulten más baratos” y que “puede que no coincidan con los más sanos”.


El experto en el canal minorista de NielsenIQ, Ignacio Biedma, aseguró que “se está produciendo una transferencia en el consumo de fruta hacia otras familias diferentes”. Los últimos datos de esta consultora arrojaban para el primer cuatrimestre de 2022 una bajada del volumen de fruta vendido del4,6 %.


“El consumidor está mirando cómo ajustar los costes de su cesta de la compra”, y si la sandía o el melocotón están caros, optarán por otras menos de la temporada de verano y de menor precio como la banana o la manzana, según puso como ejemplo.


En IRI indican que el mercado de la fruta fresca “se enfrenta a una histórica tendencia alcista de la inflación” después de “haber superado una pandemia, huelga de transportes, condiciones meteorológicas adversas e incluso la erupción volcánica de La Palma”.


El responsable nacional de frutas y hortalizas de la asociación agraria COAG, Andrés Góngora, reconoció que los precios de las refrescantes frutas de verano “han sido poco accesibles para el consumidor”.


Hasta finales de mayo, la producción de sandía y melón fue corta, en torno a un 50% inferior, a causa de la calima y las lluvias, y hubo menos entrada de las habituales desde Senegal. 

La fuerte subida de la fruta de verano cambia la cesta de la compra de los hogares

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