lunes 21/9/20

El confinamiento del opositor: más tiempo disponible entre la esperanza y la incertidumbre

La cuarentena ha cambiado las rutinas de los más de 80.000 aspirantes a la Guardia Civil y la Policía Nacional
Fotografías facilitadas por Susana Peña que muestran su entrenamiento | efe
Fotografías facilitadas por Susana Peña que muestran su entrenamiento | efe

Entre las oportunidades que genera el confinamiento figura, sin duda, contar con más tiempo disponible. La preparación de oposiciones puede ser, por tanto, una buena salida para mejorar el futuro profesional o acceder al mercado laboral en un momento en el que la crisis sanitaria que ya se está trasladando también a la economía.

No obstante, la crisis sanitaria hace difícil pronosticar cuándo se podrán celebrar algunas de las pruebas programadas para los próximos meses, lo que no ayuda a sumergirse en el esfuerzo que deben realizar quienes han encaminado su futuro por este camino no exento de dificultades. 

Así, la cuarentena, en el caso de los cerca de 80.000 aspirantes a la Guardia Civil y Policía Nacional, ha dado al traste con sus rutinas, sobre todo las físicas, y con sus objetivos.

La joven leonesa Susana Peña, que lleva meses preparándose para ingresar en la Guardia Civil, habitualmente salía a correr, nadaba en la piscina cubierta y acudía al gimnasio, pero ahora se tiene que conformar con subir y bajar las escaleras de su casa, hacer una serie de tablas de ejercicios mañana y tarde para “potenciar los músculos” y practicar yoga con el fin de seguir el ansiado “mens sana in corpore sano”. Aun así, lamenta que “buena parte” de su forma física se haya quedado por el camino desde que se declarara el estado de alarma. 

Y eso que, según confiesa, también trata de seguir los entrenamientos que el gimnasio al que acude cuelga en las redes sociales. “La clave en estos momentos es la constancia y no distraerse con otras actividades”, asegura a Efe una periodista de carrera de León que se presentará por segunda vez a las oposiciones a Guardia Civil tras quedarse el año pasado sin opciones en las pruebas teóricas.

Para pasarlas, Susana Peña que vive con su madre, ha ampliado sus horas de estudio, mientras sigue en contacto por correo electrónico y por videollamada con su preparador, que “se encuentra en Ávila”.

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