El reloj de subastas de la Lonja de Sada, una rareza analógica de las que no quedan

Imagen del evento “Un mar de ilusións”, donde se usó el reloj analógico

La Lonja de Sada posee una pieza de museo de las que apenas quedan, el reloj analógico con el que se realizaban las subastas y que constituye una rara avis en Galicia, ya que aún funciona y se utiliza en pujas simbólicas y demostraciones como la del pasado 30 de mayo con usuarios de Down Coruña, Aspanaes, Aspace Coruña e ASWG-Síndrome de Williams Galicia.


El reloj es un símbolo del esplendor pesquero de Sada en los años 70, 80 e incluso 90, apunta Alberto Castro, presidente del Grupo de Acción Local del Sector Pesquero (GALP) Golfo Ártabro Sur y secretario de Acerga (Asociación de Armadores de Cerco de Galicia). “Era el kilómetro 0 de la sardina, por ejemplo, había casi 30 barcos y también venían de Ares, Pontedeume, Caión... solo mi familia ya tenía cuatro barcos”, indica Castro, miembro de la familia propietaria de las conservas A Xefa, quien reconoce que actualmente solo hay cinco cerqueros en Sada.


Castro asegura que el reloj analógico funciona a la perfección y destaca sus sonidos singulares y señales visuales. Puede considerarse una pieza de museo y solo hay otro en Galicia como él, el del Museo do Mar, en Vigo, que era de la Cofradía de Cedeira pero, a diferencia del sadense, está averiado.


Fue en los 80 cuando se empezó a contar con un sistema de puja digital en Sada, aunque en el GALP añaden que en 1988 el aparato falló y vendieron en una noche una tonelada de sardina con el reloj analógico.





Jornadas de inclusión

“A Coruña es ahora el punto neurálgico de la pesca y en Sada apenas queda nada”, dice Alberto Castro, que anuncia que Acerga tiene pensado lanzar próximamente una “cancha virtual”, una “nube” donde poder pujar por pescado desde cualquier lugar. “Será un adelanto tremendo”, sostiene el presidente de Acerga, entidad que organizó hace unos días el evento “Un mar de ilusións-Coñecendo as nosas lonxas”.


Esta actividad tenía como objetivo acercar a las personas con diversidad funcional al mundo del mar y fomentar el consumo de productos de pesca artesanal y de acuicultura de forma divertida. Una treintena de jóvenes afectados con distintas dolencias descubrieron de primera mano cómo es la jornada de trabajo de un marinero del cerco, el principal arte de pesca con que se trabaja en el puerto de Fontán.


“Trabajamos en el ámbito de la inclusión desde hace años para poder difundir la belleza y la riqueza de nuestros mares, así como la importancia que tienen en el día a día de nuestro territorio, tanto económica como culturalmente”, señala Alberto Castro.


El reloj de la Lonja de Sada puede visitarse, aunque solo puede verse en funcionamiento en eventos como esta jornada inclusiva o demostraciones simbólicas.

El reloj de subastas de la Lonja de Sada, una rareza analógica de las que no quedan

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