Escandalizarse

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Hay quien se ha escandalizado porque el secesionista que preside la autonomía de Cataluña afirma que, si no les conceden la separación de España, buscarán otros medios. A mí lo que me hubiera causado una enorme sorpresa hubiese sido su renuncia y la confesión de que se sentía español.


Una chica que dice que canta o, al menos graba discos, declara que si tuviera delante a Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, eructaría en su cara. Su razonamiento es “Al César lo que es del César y a la basura, pues más inmundicia”. He escrito que es una chica, debido al nombre artístico, pero nació como Ivan y se declara no binaria, que ya no sé lo que es, porque todavía estoy en primaria de Transgénero. Tampoco me he escandalizado. Lo único que me preocupa es si la inmundicia está en la cara de Isabel o si el eructo del nacido/nacida Iván está cargado de hedionda inmundicia, pero es una preocupación que no va a quitarme el sueño.


La etimología de “escándalo” procede del término griego “skándalon” que viene a significar obstáculo o trampa. Es una trampa, desde luego, en la que caemos los susceptibles de escandalizarnos, aunque con el tiempo ya conocemos que al escandalizador lo que más le desagrada es la indiferencia.


Es más, y volviendo a que el presidente de la autonomía Catalana afirma que buscará la separación por otros medios, creo que tal como está la legislación sólo caben dos caminos: a) lograr la mayoría parlamentaria de dos tercios para derogar la Constitución, o bien retomar el camino tradicional, por el que hemos transitado todos los pueblos, no una, sino en varias ocasiones, y es una guerra de la independencia.


España, Francia, Alemania, Polonia, Italia, Irlanda... casi todos los países tuvieron su guerra de la Independencia. Eso sí, para ir a una guerra no sirve de nada escandalizar, sino luchar y ganar las batallas. Como dijo un cínico la guerra es “continuar con la Diplomacia... por otros procedimientos. Aguardemos cuál será el camino a tomar. Por su paso. Y sin escándalos, claro.

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