Primera detención de una banda de ladrones de chalés en el área este año

Un agente de la Guardia Civil inspecciona el coche intervenido a los sospechosos

Los agentes del Equipo de Patrimonio de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de A Coruña arrestaron el cinco de este mesa dos albaneses, de edades comprendidas entre los 23 y los 30 años, como sospechosos de robo en varios chalés de Oleiros. Según fuentes de la Guardia Civil, actuaron durante dos semanas antes de ser localizados en una aldea próxima a Santiago y detenidos poco después. Se trata de la primera banda de Europa del Este que se detiene en lo que va de año.

La investigación continúa, y ya fue hallado otro vehículo abandonado en una zona forestal de Vilalba relacionado con los sospechosos. Los arrestos hayan sido de una gran complejidad por los problemas por las medidas de contravigilancia que adoptaban los sospechosos, que detuvieron en la AP-9. Los albaneses operaban solo en viviendas unifamiliares, en cuatro lugares de Oleiros,, pero la Guardia Civil sospecha que podían haber intentado robar en varias urbanizaciones más, aunque e solo tuvieron éxito en estas cuatro.

Normalmente, los ladrones actuaban entre las siete y las nueve de la noche y su método era el escalo. Es decir, que entraban por una ventana del primer piso, nunca del entresuelo. La razón, según los expertos, es que la mayor parte de las personas solo protegen con alarmas el piso inferior.

Sin botín incautado

Los albaneses, como todos los ladrones de viviendas, buscaban joyas en sus robos, casi exclusivamente, por ser valiosas y fáciles de ocultar. Pero en el arresto que se llevó a cabo en la periferia de Santiago, los agentes no se incautaron de ninguna joya, aunque sí de dinero en efectivo.

Según parece, esta banda actuaba desde Levante, lo que también es muy común: los grupos de Europa del Este suelen ser itinerantes, y normalmente tienen su base en la grandes ciudades de la costa mediterránea o de Madrid, donde pasan desapercibidos, actúan en Galicia unos cuantos días y cuando han acumulado suficiente botín, o creen que se ha percibido su presencia abandonan la comunidad.


Mientras tanto, suelen instalarse en un piso turístico de las grandes ciudades, evitando siempre los hoteles, y otros alojamientos regulados donde podrían ser fácilmente localizados por las autoridades. 

Primera detención de una banda de ladrones de chalés en el área este año

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