viernes 30/10/20

Obama defiende su reforma migratoria entre gritos en español de “Sí se puede”

El presidente de EEUU, Barack Obama, defendió ayer en Las Vegas sus acciones ejecutivas en materia migratoria, ante un público entregado que gritaba en español: “Sí se puede”. 

Varios manifestantes se concentran frente a la Casa Blanca para apoyar la reforma migratoria de Obama	efe/MICHAEL REYNOLDS
Varios manifestantes se concentran frente a la Casa Blanca para apoyar la reforma migratoria de Obama efe/MICHAEL REYNOLDS

El presidente de EEUU, Barack Obama, defendió ayer en Las Vegas sus acciones ejecutivas en materia migratoria, ante un público entregado que gritaba en español: “Sí se puede”. El mandatario, rodeado de varios de los líderes del Congreso que han trabajado para lograr una reforma migratoria, insistió en que si los republicanos hubieran permitido un voto de ese texto legislativo, ahora sus medidas no hubieran sido necesarias. “Este es solo un primer paso. Todavía necesitamos una ley”, reiteró Obama entre ovaciones.
El paso adelante de Obama al regularizar unilateralmente a más de 5 millones de indocumentados obliga ahora a la oposición republicana a calibrar su respuesta sin perder de vista que el voto latino será determinante en las elecciones de 2016.
Los líderes republicanos en el Congreso, John Boehner y Mitch McConnell, deberán hacer equilibrismos en los próximos meses para contener al ala ultraconservadora del partido, el Tea Party, que clama medidas maximalistas como paralizar la actividad del Gobierno.
La clave ahora es la dimensión del contraataque: el Tea Party quiere usar la llave presupuestaria para forzar una nueva parálisis administrativa del Gobierno federal como la del año pasado, mientras que el aparato del partido aboga por medidas menos radicales como negar fondos para la implementación de las medidas migratorias.
“No podemos capitular, pero tenemos que hacer retroceder –a Obama– inteligentemente. Si reaccionamos de forma desproporcionada, el tema ya no es Obama, somos nosotros”, diagnosticó el senador republicano Lindsey Graham, uno de los legisladores que auspiciaron la reforma migratoria integral estancada en la Cámara de Representantes desde su aprobación en la Cámara alta en 2013.
La retórica beligerante con la inmigración ha demostrado pasar factura a los republicanos elección tras elección. “El partido se boicotea a sí mismo con sus duras políticas en inmigración”, comentó Anthony Corrado, profesor de Política Gubernamental en el Colby College de Maine.
Los análisis postelectorales internos de 2012 evidenciaron de nuevo una de las encrucijadas que enfrenta el Partido Republicano para recuperar la Casa Blanca: el discurso anti-inmigrante moviliza a sus bases más conservadoras pero aleja a los latinos, el grupo de votantes que crece más rápido.
La mayoría de los más de 5 millones de inmigrantes indocumentados que regularizará Obama son latinos, y el presidente cuenta con el respaldo de todas las organizaciones hispanas, que ahora miran al Congreso para que cumpla su parte y apruebe la reforma migratoria.
Por su parte, Boehner afirmó que las medidas ejecutivas para regularizar a cinco millones de indocumentados fomentarán la inmigración ilegal y “sabotean” cualquier posibilidad de aprobar una reforma en el Congreso.
Las medidas de Obama “animarán a más personas a venir aquí ilegalmente y poner sus vidas en peligro”, dijo Boehner.
Mientras, la Casa Blanca asegura en un informe que las medidas migratorias generarán un crecimiento del PIB de entre un 0,4 y un 0,9% en una década, y un aumento de los salarios del 0,3% para 2024.
En cifras, ese aumento del PIB será de entre 90.000 a 210.000 millones de dólares.
En cuanto a los salarios, el incremento anual será de unos 170 dólares para 2024, y la fuerza laboral también se expandirá durante la próxima década, en unas 150.000 personas.

Comentarios