La Xunta da tres días a los sindicatos para aceptar su oferta de Justicia o planteará retirarla

La Xunta dio ayer a los sindicatos un plazo de tres días, hasta el viernes, para aceptar su oferta, que fue rechazada por los trabajadores el 27 de abril, o amenaza con retirarla

La Xunta da tres días a los sindicatos para aceptar su oferta de Justicia o planteará retirarla

La Xunta dio ayer a los sindicatos un plazo de tres días, hasta el viernes, para aceptar su oferta, que fue rechazada por los trabajadores el 27 de abril, o amenaza con retirarla, una propuesta que SPJ-USO, FeSP UGT, CSIF y CCOO estudiarán mientras AXG-CUT, STAJ y CIG descartan.
Representantes del Gobierno gallego se reunieron con integrantes de los siete sindicatos en la denominada mesa sectorial de Justicia que pretende concluir la huelga indefinida iniciada el pasado 7 de febrero.
El director xeral de Xustiza de la Xunta, Juan José Martín, indicó que ha replanteado la oferta que ha calificado de “un muy buen acuerdo”, atendiendo a que cuatro sindicatos (SPJ-USO, FeSP UGT, CSIF y CCOO) aceptaron, aunque al someterlo a votación fue rechazado por una mayoría de trabajadores. Martín indicó que todos los sindicatos, excepto AXG-CUT, pidieron un plazo para “poder pronunciarse sobre el acuerdo que la Administración volvió a poner encima de la mesa” y que expira a las 14.00 horas del viernes. “Si no existe un mínimo principio de acuerdo nos veríamos liberados en cuanto a los ofrecimientos que se hicieron y luego serían los órganos administrativos de la Xunta los que podrían y deberían tomar una decisión”, comentó Martín, que hizo un llamamiento a la “responsabilidad” y a que al menos un sindicato respalde ese compromiso.
El director xeral de la Función Pública de la Xunta, José María Barreiro, aseguró que si no hay acuerdo “la Xunta se vería liberada de cualquier compromiso hasta este momento” y señaló que su voluntad es la aprobación de la oferta actual, aunque siempre “con organizaciones sindicales” y no de manera unilateral.
El presidente del comité de huelga y representante del sindicato mayoritario, Julio Bouza (SPJ-USO), explicó al término del encuentro que fue una “sorpresa” que la Dirección Xeral haya planteado “la misma propuesta”, lo que califica como “un error importante porque los trabajadores habían votado que no”.

Eliminación de cláusula
También detalló que la Administración eliminó de la oferta la última cláusula, “otro error gravísimo”, pues esta supeditaba la vigencia del acuerdo a su ratificación en votaciones, una situación que ahora no se producirá, aunque su intención es consultar la posición de su sindicato con “todos los trabajadores de Galicia”.
El portavoz de Alternativas na Xustiza-CUT, Pablo Valeiras, acusó al Gobierno gallego de llegar “con el rodillo” al dar “hasta el viernes para tratar con los afiliados o afines, casi imponiendo o negando la posibilidad de que voten los trabajadores, que sería una tontería cuando dijeron hace unas semanas claramente que no”. Tras rechazar la posibilidad de evaluar la propuesta, negó que el acuerdo sea aceptado por otras organizaciones, porque no sería “más que una imposición” que consistiría en “cerrar el conflicto de la Justicia en falso”.
Por parte de FeSP UGT, Manuel Díaz aseguró que la Xunta no ha dado “posibilidad ninguna de negociar absolutamente nada”, al haber “cerrado la puerta a todo” mientras “mantiene la última propuesta tal cual”.
“UGT lo que va a hacer es pasar a consulta a sus afiliados”, expresó sobre la postura que mantendrá los sindicatos de cara al plazo que expira el viernes.
José Antonio Sotelo, de CSIF, opinó que la Xunta carga la responsabilidad en los sindicatos “de espaldas a los trabajadores” que así “no pueden saber lo que piensan”, por lo que indicó que abordará la situación “con afiliados y simpatizantes” en un plazo en el que “no da tiempo a hacer una votación”. Su compañero Manuel Valle comentó que CSIF mantiene la huelga convocada a día de hoy y entiende que “no hay cauce legal para una suspensión, o se desconvoca o no se desconvoca”.
Mientras, el portavoz de STAJ, Enrique Araújo, criticó que el Gobierno “quiere acabar el conflicto humillando a los trabajadores y a los sindicatos, con una oferta que fue rechazada” con la que pretende “aplastarlos”. “El conflicto se tiene que acabar dentro del comité y con acuerdo, no con una imposición que fue rechazada. Para nosotros sigue teniendo validez la votación del 27. Mientras no se mejore la oferta, no va a haber votación nueva”, concluyó.

“Pucherazo y cacicada”
Un representante de la CIG, Óscar Freixedo, señaló que la reunión de la mesa sectorial se desarrolló “en la línea del PP” con “pucherazo y cacicada”, pues la Xunta llama “acuerdo a lo que es una imposición en toda regla: el que quiera bien y el que no es lo que hay”. El movimiento actual es una “maniobra orquestada” con al menos dos organizaciones sindicales que lo tienen “todo amañado”, señaló Freixedo, que descartó ese “esperpento” que considera un “fraude de ley”, por lo que dijo que mantiene la huelga.
Y el portavoz de CCOO, Tino Novoa, explicó que trasladará el planteamiento a los afiliados para que decidan la postura. 
La oferta planteada por la Xunta tenía acuerdo en los puntos vinculados a las bajas por enfermedad, sustituciones, refuerzos y amortizaciones de plazas. El desacuerdo se centró en la subida salarial, con doce euros de diferencia entre las partes, y la cláusula de revisión, en que la Xunta ofrece garantizar salarios por encima de la media mientras los sindicatos piden mantener siempre la posición a la que los envía la presente oferta. l