jueves 26/11/20

8 años de cárcel por atropellar y no auxiliar a una mujer

Un vecino de Lugo se enfrenta a 8 años de cárcel por atropellar y no prestar auxilio a una mujer de 87 años que falleció en el hospital.

8 años de cárcel por atropellar y no auxiliar a una mujer. Archivo
8 años de cárcel por atropellar y no auxiliar a una mujer. Archivo

Un vecino del municipio de Ourol (Lugo) se enfrenta a una pena de ocho años de cárcel por atropellar y no prestar auxilio a una mujer de 67 años, que acabó falleciendo en el hospital a causa de la gravedad de sus heridas nueve días después del accidente.

El juicio comenzó este jueves en el Juzgado de lo Penal número 2 de Lugo y el fiscal acusa al procesado, que en el momento del accidente tenía el carné de conducir retirado por un delito de conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas, homicidio imprudente, omisión del deber de socorro y conducción sin permiso.

El ministerio público pide para el acusado 4 años de cárcel por homicidio imprudente y otros 4 por el de omisión del deber de socorro, así como la pérdida definitiva del permiso de conducir y que indemnice a los familiares de la víctima, que en el momento de su fallecimiento tenía 67 años, con más de 250.000 euros.

Según el relato del ministerio fiscal, el acusado, que había "ingerido previamente bebidas alcohólicas en cantidad tal que mermaban notablemente sus facultades", no advirtió la presencia de la víctima, que intentaba cruzar la carretera LU-540 a su paso por el lugar de Landrove, en el municipio de Viveiro.

El coche que conducía la golpeó con la "parte delantera" y la mujer quedó "tirada en la calzada".

"El acusado fue perfectamente consciente en el momento de lo que había sucedido", añade el ministerio público, pero "reanudó la marcha a gran velocidad hacia su casa, sin preocuparse en absoluto por la suerte que pudiese correr la persona atropellada".

El acusado fue identificado y localizado gracias a la información de algunos testigos presenciales, que vieron el coche que conducía cuando huyó del lugar del accidente.

El atropello se produjo sobre las nueve de la noche y apenas tres horas después la Guardia Civil se presentó en su domicilio, en el lugar de Xerdiz, donde se sometió voluntariamente a las pruebas de alcoholemia y arrojó una tasa que duplicaba la permitida por la ley -0,53 miligramos de alcohol por litro de aire espirado-.

El suceso se produjo el día 3 de octubre y la víctima, que vivía en Magazos (Viveiro) con su marido y dos de sus hijos, falleció el día 12 del mismo mes en el hospital a causa de la gravedad de sus heridas.

Por su parte, la defensa informó de que su intención es pedir la libre absolución, porque sostiene que el acusado se puso al volante de su vehículo, a pesar de que no tenía carné, porque se vio obligado a salir para buscar medicinas para su madre, además de alegar que la prueba de alcoholemia se le hizo horas después del accidente, cuando ya había cenado, de modo que no se pudo demostrar que fuese ebrio antes.

El acusado declaró que no vio a la víctima y el letrado de la defensa insistió en que la mujer estaba en medio de calzada, sin ningún tipo de dispositivo para que los conductores pudiesen distinguirla con mayor facilidad.

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