miércoles 21/10/20

El juzgado declara el asesinato de Ana Enjamio como crimen de violencia machista

El Juzgado de Instrucción número cinco de Vigo, en funciones de guardia cuando ocurrió el asesinato de la joven Ana Enjamio, decidió ayer inhibirse en favor del de violencia de género al conocerse “la existencia de una relación previa entre la víctima y el detenido”.

Concentración en Boqueixón, lugar natal de la víctima	d.coruña
Concentración en Boqueixón, lugar natal de la víctima d.coruña

El Juzgado de Instrucción número cinco de Vigo, en funciones de guardia cuando ocurrió el asesinato de la joven Ana Enjamio, decidió ayer inhibirse en favor del de violencia de género al conocerse “la existencia de una relación previa entre la víctima y el detenido”.
Este, por su parte, incoó procedimiento de Tribunal del Jurado por el asesinato de la mujer, ocurrido en la madrugada del sábado en la ciudad olívica, por el que permanece detenido como único sospechoso un compañero de trabajo con el que tuvo una breve relación sentimental.
Así lo comunicó ayer el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, que ratificó que la causa se sigue por asesinato y el único detenido está previsto que pase hoy a disposición judicial.
El varón, César A.O., permanece custodiado en los calabozos de la Policía Nacional a donde fue trasladado a última hora del domingo tras recibir el alta hospitalaria después de que supuestamente tratase de autolesionarse. Por el momento, el hombre se ha acogido a su derecho a no declarar, y el juzgado continúa realizando diligencias.
El crimen se produjo en la madrugada del sábado, cuando Ana María Enjamio, una joven de 25 años natural de Boqueixón (A Coruña), fue encontrada con signos de muerte violenta en el portal del edificio en el que vivía en Vigo.
Por su parte, el Grupo Cablerías, en el que trabajaba la joven asesinada y también su presunto agresor, condenó este crimen y trasladó su pesar y solidaridad a la familia de la fallecida, al tiempo que ofreció “máxima colaboración” para esclarecer los hechos.
Los 500 profesionales que trabajan en esta compañía, ubicada en el polígono de As Gándaras, guardaron un minuto de silencio en las instalaciones de O Porriño y de Valença y leyeron un manifiesto en el que condenan la violencia contra las mujeres, “una de las más arraigadas y dañinas de la sociedad actual”.

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