Estilo Ideal

Los gallegos Roberto Verino y Adolfo Domínguez inauguraron la pasarela de Madrid

La pasarela madrileña celebra 75 ediciones

La pasarela madrileña celebra 75 ediciones, una conmemoración que invita a recordar los mejores momentos de la moda española desde que, en 1985, comenzaran a celebrarse los desfiles en una pequeña carpa de circo en la plaza de Colón, un evento en el que participaron solo seis diseñadores.


Sin embargo, en la edición que comienza mañana, 44 diseñadores presentarán sus colecciones para el próximo otoño-invierno en los más de 14.000 metros cuadrados de Ifema que, desde 1996, es el centro neurálgico, aunque ha ampliado los desfiles a distintos puntos de la ciudad para que la moda de autor española cale en el consumidor.


En 1985 comienzan a celebrarse los desfiles en una pequeña carpa de circo en la plaza de Colón


Nombres que inauguraron la pasarela como Roberto Verino, Adolfo Domínguez o Ágatha Ruiz de la Prada siguen viento en popa sosteniendo sus firmas, sin embargo otras, por distintas circunstancias, se quedaron en el camino como Javier Larraínzar, Antonio Alvarado, DelPozo, Manuel Piña o Sybilla.


El empeño de Leonor Pérez Pita, Cuca Solana (Madrid 1940–2019), directora de la Pasarela Cibeles, por fortalecer y dar visibilidad a la moda de autor española se inició con esfuerzo y esplendor.


Los gallegos Roberto Verino y Adolfo Domínguez inauguraron la pasarela de Madrid


Constituyó una apuesta firme por la creatividad de los diseñadores que, en los primeros años, se afianzó con la presencia de modelos españolas que también desfilaban en las pasarelas internacionales como Celia Forner, Eugenia Silva o Judith Mascó.


Un momento al que también contribuyó a dar brillo la presencia de Naomi Campbell, Claudia Schiffer, Karen Mulder o Elle Macpherson, que participaron en los desfiles de Loewe o de los sevillanos Victorio y Lucchino, en un momento en el que las modelos eran tan estrellas como las de Hollywood.


Polémica


Un esplendor, que no ha estado exento de polémica, la más grave en estas 75 ediciones se produjo en septiembre de 2002 cuando David Delfín (Ronda, 1970-Madrid, 2017) presentó a las modelos encapuchadas, con piernas, brazos y manos envueltas en vendas, mientras de fondo se escuchaba el sonido de un orgasmo.


Eran las propuestas de primavera-verano 2003 y las modelos, desorientadas en la pasarela, se tambaleaban. La directora, Cuca Solana, intentó parar el desfile sin conseguirlo, y Fermín Lucas, director de Ifema, abandonó indignado la pasarela.


Tras este escándalo, el diseñador David Delfín, que, según explicó después, jamás quiso frivolizar, se convirtió en el niño mimado de la moda española hasta que falleció en 2017 de un cáncer.

 

Un momento muy emotivo al que, lamentablemente, se sumó el mismo año la pérdida de su musa y amiga, la modelo Bimba Bosé.


Otro de los momentos significativos de la pasarela se produjo en 2018, cuando en plena tensión independentista, la diseñadora Ágatha Ruiz de la Prada decidió tapizar la pasarela con la bandera española y comenzar con una modelo luciendo un vestido con sus colores, con el himno nacional y el público puesto en pie. Un golpe de efecto difícil de olvidar.


Masa corporal


Durante unos años, la industria de la moda demandaba modelos con poco peso hasta que saltó la alarma en la 43 edición, cuando se subieron a la pasarela modelos extremadamente delgadas, no solo en la española también en las internacionales.


La moda quería modelos con poco peso


Se tomaron cartas en el asunto y, en 2006, Madrid estableció un límite de IMC (índice de masa corporal) en torno a un 18%, es decir, unos 56 kilos para una estatura de 1,75 de altura, con el fin de transmitir una belleza saludable, una decisión controvertida, que tuvo el aplauso de las asociaciones que tratan trastornos alimenticios.


Moda espectáculo


El diseñador valenciano Francis Montesinos vistió a un osado Miguel Bosé con falda, una prenda que los hombres trasladaron a su armario a partir de entonces.


Hace tan solo un par de ediciones, Montesinos dejó de desfilar en MBFWMadrid, pero su firma sigue siendo un referente, él fue el primero que abrió la plaza de toros de las Ventas a los desfiles, y sus presentaciones han sido siempre puro espectáculo.


Buscando renovar los desfiles, Duyos fue el primero que convirtió a los bailarines del Ballet Nacional en modelos por un día, una iniciativa que retomó la firma Oteyza, cuando era director de la compañía Antonio Najarro.


Duyos convirtió a los bailarines del Ballet Nacional en modelos


Rompedora y transgresora, Ana Locking, siempre ha presentado una moda con referencias sociales. Su colección inspirada en el voguing, baile que nació en Nueva York dentro de la comunidad gay, resultó un alegato por la integración del colectivo LGTBIQ.


Directamente de París llegó Alvarno. La firma compuesta por Álvaro Castejón y Arnaud Maillard colocó andamios a modo de pasarela. Obtuvieron el premio L'Oreal a la mejor colección durante tres ediciones consecutivas, lo que obligó a cambiar las bases del galardón.


La pandemia modificó el discurso de la moda y su manera de exhibir las colecciones. Las pasarelas quedaron vacías, los fashion films se instalaron para mostrar las colecciones en un intento por no perder la conexión con el consumidor, se fortalecieron las redes sociales y las firmas, por fin, dieron el salto a la digitalización y a las ventas por internet.


Esta 75 edición recupera el cien por cien del aforo, la moda vuelve a convertirse en un acto social, que no quiere perderse el discurso sobre la moda lenta y la sostenibilidad, en un sector tremendamente castigado económicamente, que va recuperando su pulso.

Los gallegos Roberto Verino y Adolfo Domínguez inauguraron la pasarela de Madrid

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