jueves 14.11.2019

Graves disturbios siguen a la masiva manifestación contra la sentencia

La quinta jornada consecutiva de disturbios acaba con al menos 17 detenidos y decenas de heridos
Un grupo de manifestantes se atrincheran tras una barricada en llamas durante los disturbios de ayer | quique garcía (efe)
Un grupo de manifestantes se atrincheran tras una barricada en llamas durante los disturbios de ayer | quique garcía (efe)

Más de medio millón de personas, según la Guardia Urbana, se concentraron ayer en el paseo de Grácia de Barcelona, muchas de ellas llegadas a pie de diferentes puntos de Cataluña para protestar contra la sentencia del procés, en una jornada que terminó de nuevo con violentos disturbios en las calles.

Las denominadas Marchas por la libertad, impulsadas por la ANC y Ómnium Cultural y que iniciaron su andadura el miércoles desde Vic, Berga (Barcelona), Tárrega (Lleida) Girona y Tarragona –más una sexta columna de un solo día desde Castelldefels (Barcelona)–, confluyeron en el centro de la capital catalana.

Allí estaba convocada una manifestación a las 17.00 horas pero, ante el alud de gente, se ha convertido prácticamente en una concentración, que ha desbordado el paseo de Grácia. 

La Guardia Urbana cifró a participación en 525.000 personas y los sindicatos independentistas convocantes, Intersindical-CSC e IAC, la han aumentado a 750.000 participantes.

La concentración trascurrió en un ambiente festivo y pacífico, con numerosas esteladas y proclamas a favor de los líderes independentistas condenados por el Tribunal Supremo, sin registrarse incidentes hasta que ha sido desconvocada sobre las 18.30 horas.

Paralelamente, la tensión iba en aumento a pocas calles de distancia. La Policía Nacional arrestó al menos a dicisiete personas por los disturbios a las puertas de la Jefatura de Via Laietana de Barcelona, donde grupos de radicales arrojaron objetos a los agentes que custodiaban el edificio, como piedras y petardos.

La Policía también ha denunciado a varios manifestantes en aplicación de la Ley de Seguridad Ciudadana.

La Policía Nacional arrojó gases lacrimógenos y disparado pelotas de goma contra los manifestantes que están levantando barricadas y lanzado objetos contra la línea policial.

Fuentes policiales confirmaron que se recurrió a ese material antidisturbios después de que no hayan resultado efectivas las cargas con las que inicialmente se intentó dispersar a los manifestantes, que tras retroceder recuperan sus posiciones para seguir atacando la línea policial. 

Cañón de agua
Ya por la noche, los Mossos anunciaron el traslado del camión con el cañón de agua a la Via Laietana, donde está el foco de los disturbios, para “apartar barricadas”.

“Es para abrir paso, no para lanzar agua”, concretaron fuentes policiales sobre el denominado camión hidrante que los Mossos adquirieron en 1994 y que nunca llegaron a utilizar.

En la plaza Urquinaona, se situó otro foco de violencia. Los  manifestantes lanzaron adoquines, botellas, latas y otros objetos contundentes a los antidisturbios detrás de una barricada con contenedores incendiados.

La barricada, que en algunos momentos perdió intensidad y que posteriormente los encapuchados volvieron a encender, dejaba a las 21.20 horas una gran columna de humo negro.

Grupos de manifestantes, sanitarios de “Sanitaris per la República”, algún bombero y un hotel colaboraban ayer en esta plaza para atender a heridos en los altercados en la zona. Un grupo de manifestantes creó un cordón de seguridad para dejar entrar a heridos de cierta gravedad.

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