lunes 18/1/21

El Gobierno advierte de que una respuesta ambigua del Govern impulsará el 155

El Gobierno no aceptará una respuesta ambigua del presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, al requerimiento de que explique si declaró o no la independencia de Cataluña, y si optara por esa falta de claridad, aplicaría la segunda fase del artículo 155 de la Constitución.

Soraya Sáenz de Santamaría llega a la rueda de prensa | zipi (efe)
Soraya Sáenz de Santamaría llega a la rueda de prensa | zipi (efe)

El Gobierno no aceptará una respuesta ambigua del presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, al requerimiento de que explique si declaró o no la independencia de Cataluña, y si optara por esa falta de claridad, aplicaría la segunda fase del artículo 155 de la Constitución.
A tres días del plazo dado a Puigdemont para que conteste, el jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, presidió una reunión del Consejo de Ministros en la que el Gobierno instó al presidente de la Generalitat a que responda de forma clara y le advirtió de que su actuación puede llevar a Cataluña a la recesión y a revisar a la baja la previsión de crecimiento económico de España para 2018.
En relación con el requerimiento que le envió, el Gobierno recalcó que se trata de “una pregunta sencilla para acabar con un problema complejo” porque se trata solo de responder sí o no.

Recuperar la normalidad
Fue la vicepresidenta quien, en la conferencia de prensa posterior a la reunión del Gabinete (el portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, no pudo comparecer por asuntos familiares) subrayó que Puigdemont aún tiene la oportunidad de recuperar la normalidad institucional.
Lo hará, explicó, si antes de que expire el plazo que le dio el Gobierno (las diez de la mañana del lunes) asegura que no declaró la independencia de Cataluña.
Y el Ejecutivo no aceptará respuestas ambiguas, como podría ser, por ejemplo, que Puigdemont contestara enviando al Gobierno la transcripción de sus palabras del martes ante el Parlament, donde dijo que asumía el “mandato del pueblo” para que “Cataluña se convierta en un estado independiente en forma de república”, pero, acto seguido, propuso “suspender los efectos de la declaración de independencia”.
“Eso no vale”, advirtieron fuentes del Gobierno, que precisaron que con esa respuesta activaría la segunda fase del artículo 155 de la Constitución. Por tanto, se mantendría en vigor el segundo plazo dado a Puigdemont, hasta las 10.00 horas del jueves día 19, para que rectifique su posición y vuelva a la legalidad.
De no hacerlo, el Ejecutivo seguiría adelante a partir de entonces con los pasos previstos para la aplicación del artículo 155 de la Constitución y decidiría las medidas que se propone aplicar y que tendrían que ser aprobadas por mayoría absoluta en el Senado.
Pero el Gobierno insiste en que, de momento, hay que esperar a conocer la respuesta que ha de dar antes de las 10.00 horas del lunes el president.

Tiempo de reflexión
“En este fin de semana de reflexión, con puente de por medio, tiene la capacidad para restaurar la convivencia entre los catalanes”, señaló. Sáenz de Santamaría no ha querido anticipar las medidas que se pueden poner en marcha si se aplica finalmente el artículo 155 del texto constitucional.
“Vamos paso a paso. Está en su mano evitar actuaciones posteriores, depende de su voluntad y tiene un margen amplio para poder evitar actuaciones posteriores”, dijo sobre Puigdemont.
Y le emplazó para que deje de “dividir y empobrecer” a los catalanes, después de hacer hincapié en que el órdago secesionista está poniendo en riesgo la recuperación económica y la creación de empleo en la región, tal y como refleja el “parón” de la inversión y la “caída dramática” de las reservas turísticas en Cataluña.
“La Generalitat está creando todas las condiciones para sumir a Cataluña en una profunda recesión”, advirtió.
En ese contexto económico, la vicepresidenta informó de que, si no se soluciona pronto la situación en Cataluña, el Gobierno bajará la previsión de crecimiento económico de España para 2018, que actualmente está en el 2,6%.
“El 2018 debería ser un buen año para el crecimiento y el empleo, pero los acontecimientos que estamos viviendo nos hacen ser más prudentes. Si no hubiera una pronta solución, nos deberíamos ver obligados a una bajada de las expectativas de crecimiento para 2018”, subrayó..
Sáenz de Santamaría recordó que las agencias de calificación están alertando a Cataluña de que la inestabilidad puede perjudicar su economía y de que la salida de empresas podría acabar llevándola a la recesión. “La Generalitat está creando todas las condiciones para sumir a Cataluña en una aguda desaceleración”, dijo.
En este sentido, explicó que hay indicadores que alertan de este perjuicio, como la caída “dramática” del turismo en la región, con un descenso de las reservas hoteleras de 20%.

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