domingo 20/9/20

El Gobierno aboga por adelantar a la fase 3 la movilidad entre autonomías

La ampliación de la libertad de movimiento en España dependerá de la evolución de la crisis sanitaria
El ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, durante la sesión de control al Gobierno en el Senado | emilio naranjo
El ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, durante la sesión de control al Gobierno en el Senado | emilio naranjo

La desescalada irá más rápido de lo previsto, si sigue la evolución favorable de la epidemia, con la ampliación de la movilidad entre provincias y comunidades autónomas a partir de la fase 3, a la que está previsto que se incorpore a partir del próximo lunes 8 de junio más de media España. 

La velocidad del desconfinamiento corre paralela a una sensación cada vez más extendida de que el Covid-19 está bajo control, más allá de los repuntes sucesivos, y de que pudo mitigarse su virulencia, como admiten epidemiólogos y responsables hospitalarios tanto en España como en otros países duramente azotados por la pandemia.

En la fase 3, que ayer estrenaron las islas canarias de La Gomera, El Hierro y La Graciosa y la balear de Formentera, los Gobiernos autonómicos recuperarán la gestión de las competencias propias, como anunció el domingo el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al plantear una sexta y última prórroga del estado de alarma que aprobará el Congreso si consigue los apoyos.

Por su parte, el ministro de Transportes, José Luis Ábalos, abrió ayer de par en par la puerta a una movilidad ampliada en fase 3, al afirmar que “se puede establecer un nivel de movilidad dentro de una comunidad autónoma o entre comunidades que estén en una misma fase siempre en función de la consideración de las propias autonomías” y si lo permiten los datos que marcan la evolución de la epidemia. 
Esta medida, anunciada por Ábalos en una entrevista en RTVE, permitirá acelerar los desplazamientos y los intercambios sin necesidad de que sean por motivos sanitarios, laborales o de fuerza mayor, como pedían diversos presidentes autonómicos, y se recogerá en el texto de la sexta prórroga del estado de alarma, que permitirá que las restricciones a la movilidad se extiendan hasta el 21 de junio. 

Los desplazamientos entre comunidades que permitirán acelerar la desescalada se ven, en cambio, con recelo desde autonomías como Murcia, como puso ayer de manifiesto su presidente, Fernando López Miras, y  especialmente desde Castilla-La Mancha y Castilla y León, que no llegará a la fase 2 hasta dentro de una semana, donde se vincula su alto número de casos con la llegada de personas procedentes de la vecina Comunidad de Madrid. 

En una aceleración de la desescalada tiene puestas sus esperanzas el turismo para poder adelantar su reapertura propiamente dicha, aplazada ahora hasta el 1 de julio, cuando dejará de aplicarse la cuarentena de 15 días a los viajeros que lleguen a España, que se levantará el día 21 en Baleares como “experiencia piloto”, con lo que el ministro Ábalos denominó como “corredores seguros con origen y destino en zonas de escaso contagio”. 

Con el horizonte turístico estival como objetivo estrenaron ayer las cuatro islas avanzadas de Canarias y Baleares la fase 3, a la que esperan sumarse en una semana, total o parcialmente, comunidades que reúnen a más de la mitad de España.

Avanzarán, con toda probabilidad, a la 2 Barcelona y su área metropolitana y Madrid, que pidió ayer el cambio de fase. Asimismo, Cantabria también pidió avanzar a la fase 3 de la desescalada. 

Los próximos días serán claves para evaluar si hubo alguna repercusión negativa del avance de las dos conurbaciones más pobladas de España. 

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