miércoles 20/1/21

Un centenar de personas se manifiestan en Barcelona para mostrar su indignación con Pujol

Un centenar de personas se manifestaron ayer ante la sede de Convergencia Democratica de Catalunya (CDC) en Barcelona para expresar su indignación tras la confesión del expresidente de la Generalitat Jordi Pujol de que tenía cuentas en el extranjero.

Manifestación ante la sede de CDC en Barcelona	EFE/Marta Pérez
Manifestación ante la sede de CDC en Barcelona EFE/Marta Pérez

Un centenar de personas se manifestaron ayer ante la sede de Convergencia Democratica de Catalunya (CDC) en Barcelona para expresar su indignación tras la confesión del expresidente de la Generalitat Jordi Pujol de que tenía cuentas en el extranjero.
El acto había sido convocado por el grupo antisoberanista Somatemps, creado con el objetivo de “redescubrir la catalanidad hispánica, que rompa el discurso maniqueo del secesionismo”.
La protesta transcurrió sin incidentes, aunque algunos manifestantes lanzaron varios huevos contra la fachada de la sede de CDC y uno de ellos cortó en dos una bandera “estelada”, la “senyera” utilizada habitualmente por los independentistas.
El acto se había convocado para denunciar “la corrupción endogámica en la casta política nacionalista” y para reclamar “una regeneración inmediata de la clase política catalana y la finalización de las acciones del autodenominado proceso de independencia, al carecer de cualquier autoridad moral sobre la sociedad catalana”.
Por su parte, el presidente catalán y líder de CDC, Artur Mas, se dirigió a los militantes de su partido para informarles de la renuncia a todos los cargos del expresident Jordi Pujol y para animarles a que “superen” la “decepción y tristeza” provocadas tras conocerse que el fundador de CDC tuvo cuentas en el extranjero.
Precisamente ayer, el PSOE calificó de “muy tibia” la posición de Mas sobre Pujol. El secretario de Política Federal del PSOE, Antonio Pradas, aseguró que Mas “es el principal encargado de tener que defender a la institución que representa”, el Gobierno catalán, y que “con ese tipo de lloriqueos está haciendo un flaco favor a la sociedad catalana y a las instituciones catalanas”.
Mientras, el líder de ERC, Oriol Junqueras, afirmó que la confesión de Pujol ha evidenciado la necesidad de acometer una “profunda regeneración” de la vida política, en un proceso que solo puede estar “liderado, encabezado y protagonizado” por el conjunto de la sociedad.
El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, señaló que si un político delinque, comete un fraude u oculta una información relevante, “al final se acaba sabiendo” y esto se debe a la “grandeza de la democracia”.
“Nos ha decepcionado y sorprendido a todos. A todos los ciudadanos, al conjunto de los españoles, al conjunto de los catalanes que lo conocen más y, por supuesto, a los que nos dedicamos a los intereses generales”, dijo Feijóo sobre Pujol.
Por su parte, Victoria Álvarez, la expareja de Jordi Pujol Ferrusola, a quien denunció por ocultar su fortuna al fisco y llevar bolsas de dinero a Andorra, calificó como un “paripé” la renuncia de los honores por parte del expresidente catalán y auguró que “saldrán más trapos sucios de la familia”.

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